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Los 100 Libros más influyentes de la historia

Los 100 Libros más influyentes de la historia

Lista realizada por el ya fallecido experto en literatura Martin Seymour-Smith que recopila los 100 libros más influyentes de la historia. En los primeros lugares aparecen los libros religiosos de Oriente, los cuales han movido a millones de personas a lo largo de la historia.

Lista de los 100 libros más influyentes según MS-S

Modernos copistas

Modernos copistas

Vía: El Comercio Digital


Música y vídeos. Es lo que viene a la cabeza cuando se habla de piratería, copia, canon, descargas por internet... Sean o no para hacer negocio, sean copias privadas o el inicio de una cadena de comercialización fraudulenta, cuando pensamos en las aplicaciones de las nuevas tecnologías a la cultura, vemos notas y fotogramas. Hoy como hace cuatro años, cuando CD y DVD subieron de precio gracias a la tasa aplicada sobre los soportes de grabación, las copias suenan. En los oídos de todos, además, suenan a cifras de empleos y euros perdidos por la industria, claro; -en el caso de la piratería, hay una 'industria' alternativa que los encuentra- y si se trata del uso privado, monedas que permanecen en el propio bolsillo en vez de mudarse a otros. Se calculan en 1.700 puestos de trabajo directos y 500 millones de euros en tres años a principios de milenio en España. Sólo en el mercado de los discos y de las películas. Debido a la proliferación y uso -«mal uso», dice una parte de las muchas implicadas- de las nuevas tecnologías.

Pero, ¿qué pasa con los libros que hoy, como cada 23 de abril celebran su día? «Por el momento no se tienen cifras fiables sobre las consecuencias económicas para el sector editorial», reconoce Magdalena Vinent, directora general de Cedro -Centro Español de Derechos Reprográficos, o lo que es lo mismo, la asociación sin ánimo de lucro de autores y editores que se encarga de defender y gestionar de forma colectiva sus derechos de propiedad intelectual de tipo patrimonial (reproducción, transformación, comunicación pública y distribución)-. «Miles de libros» escaneados y difundidos sin permiso en internet es lo que se ha detectado.

Con lo que no se enfrentan autores y editores es con la réplica exacta en papel para su venta en la calle, como ocurre con discos y películas. En Latinoamérica sí prolifera en cambio esta modalidad. No hay más que recordar la salida al mercado de 'Memoria de mis putas tristes', del Nobel colombiano Gabriel García Márquez. Antes de que la obra hubiera llegado a librerías, circulaban por las calles copias perfectas -al menos en el contenido- a un tercio de su precio de venta oficial. Hubo que adelantar la publicación para impedir que el mercado se saturara sin tener todavía el original en la calle.

Aquí lo que se lleva, aunque no existan cifras oficiales, es el pirateo editorial en la red. «Sabemos que hay una tendencia al alza en el uso indebido de las obras protegidas por los derechos de autor en internet». Es decir, en la forma de distribuir libros que se escapa del control habitual y que, para Cedro como para otras entidades del mismo tipo en los ámbitos del cine y la música, podría acabar con la cultura si no se protegen los derechos de creación. Algo con lo que no están de acuerdo otros de los implicados: las asociaciones y plataformas de usuarios de internet -los destinatarios últimos-, que defienden un acceso libre en la red para «democratizar» esa cultura. Abogan además por unas normas diferentes en la gestión de los contenidos virtuales a las que se aplican fuera del ciberespacio.

Internet y las nuevas tecnologías que permiten la copia -sea para uso individual o para su distribución: CDs, iPods, todo tipo sistemas de almacenamiento- han cambiado la manera de ver las cosas. Como dice el experto en leyes y en el mundo virtual Andrew L. Saphiro, autor de 'El mundo en un clic': «Internet es una inmensa máquina de copiado». Algo muy diferente a aquellas fotocopiadoras que tanto daño hicieron al sector editorial, en palabras de sus responsables. Algo más grande, más rápido, más barato, más autónomo, que permite realizar copias idénticas al original en un tiempo récord y distribuirlas de igual manera sin apenas coste.

Al menos para quien realiza el proceso, porque otra cosa es el coste que en teoría supone para el creador. «Es evidente que los avances tecnológicos de los últimos 25 años han revolucionado la industria y las distintas formas de difundir, acceder y reproducir los libros y las publicaciones impresas», explica Vinent. «Pero ello no implica que la democratización de la cultura tenga que hacerse a costa de los autores y editores y vulnerando la Ley de Propiedad Intelectual», prosigue. «Cualquier uso de una obra de creación es lícito únicamente si su titular de derechos lo ha autorizado».

Es lo que cuenta para, por ejemplo, las bibliotecas virtuales. Sus catálogos se nutren de obras cuyos derechos han expirado o de las cedidas por los autores. Las transacciones son individuales, autor por autor o editor por editor. Estas bibliotecas hacen mención explícita de la legalidad del contenido de sus páginas. Si no ocurre así, podemos estar ante una difusión fraudulenta de los libros.

«En España y la UE se tiene el marco legal adecuado para proteger los derechos de autor, pero existen varios factores que dificultan la labor de la Justicia en el cumplimiento de la ley», reconoce Vinent. La globalización, «el carácter evasivo de la red», es el mayor de ellos.

Lo que reclaman los usuarios y consumidores, por su parte, es una nueva forma de entender esa propiedad intelectual, que acompañe el avance indiscutible de las nuevas tecnologías, que no sea inamovible en un mundo, el del ciberespacio, en el que nada lo es. Es decir, esperan una lectura diferente de la que se hace cuando se habla de publicaciones en papel, aunque el contenido de las que aparecen en pantalla resulta ser el mismo. Vale que se trata de otro medio de difusión, pero por qué pagar por uno para el que, argumentan, no se ha incurrido en gasto alguno; podría entenderse que el autor ya ha cobrado por su propiedad cuando su obra ha sido llevada al papel. Habría que 'repensar' la propiedad intelectual en la red. Adecuar el negocio. ¿O no?

«No es posible creer que debemos pagar a las empresas tecnológicas que facilitan los medios materiales y no pagar a los creadores de los contenidos», rechaza la directora general de Cedro. Sería extraño pagar por el soporte y no por lo que éste soporta. «La compra de un ejemplar no da derecho a su reproducción indiscriminada en la red», prosigue. «Es posible que se produzca un cambio en el modelo de negocio y en la forma de explotar las obras, pero es evidente que siempre tendrá que remunerarse al autor y al productor si queremos que sigan creando y produciendo».

Y, sin embargo, es sobre eso sobre lo que los usuarios de la red de redes quieren que se debata. Opinan que reinterpretar esos derechos de creación redundaría en una mayor libertad de acción de la cultura. Que se podrían encontrar en las bibliotecas y en los archivos digitales obras que a nadie le interesa reeditar pero que tienen su público; que las piezas minoritarias o descatalogadas resurgirían; y que, en fin, los autores seguirían creando pese a todo, y además muchos nuevos creadores encontrarían su espacio en la red.

Mientras, la discusión ha pasado de largo este debate sobre si las obras deberían o no poder colgarse en internet de forma libre y se centra en el paso siguiente: en cuánto dinero va a cargarse sobre el precio de venta de las nuevas tecnologías. Podría entenderse como una manera de hacer frente al goteo de copias, sean para uso privado o para otros. Es lo que está ocurriendo con el famoso canon. Se aplica a la copia privada, pero los destinatarios últimos lo ven como una forma de atajar o al menos de encarecer cualquier copia. Eso exactamente piensan los miembros de la plataforma Todos contra el canon. Manifiestan «el rechazo a gravar los soportes, los equipos o redes y la tecnología en general con cánones, cuyos beneficiarios sean un sector económico o una actividad de intermediación específicos. Contraviene al interés general, ya que ello conlleva que cualquier colectivo o sector que se vea afectado por un cambio tecnológico pueda reclamar un canon similar sobre la tecnología que ha provocado este cambio, e impide el desarrollo de nuevos modelos de negocio».

«Internet propicia un cambio de modelo, con canales de distribución alternativos a los modelos tradicionales. Un canon no debe proteger un canal frente a otro, y la evolución al mundo digital desde el analógico debe permitir que la gestión de derechos pueda realizarse por otros métodos distintos», insisten.

Casi la mitad publicaciones compradas por chinos son piratas

Casi la mitad publicaciones compradas por chinos son piratas

El 45,5 por ciento de los libros, CDs, DVDs y programas de ordenador adquiridos por los chinos son copias ilegales, según una encuesta efectuada entre 8.078 ciudadanos, tanto urbanos como rurales, de 20 provincias chinas, informó la agencia Xinhua.

Sin embargo, el porcentaje de pirateo fue 0,5 por ciento menos el pasado año al de 2000, reveló la investigación efectuada entre noviembre de 2005 y febrero de 2006.

Preguntados sobre sus hábitos de lectura, más del 40 por ciento de los entrevistados confesó no tener tiempo para leer libros y sólo el 84,1 por ciento consideró que leerlos es importante, el nivel más bajo desde 1999.

La encuesta, que realiza cada dos años el Instituto de Investigación Científica de Publicación de China, mostró además que los productos audiovisuales ocupan el primer lugar en la compra de copias ilegales, seguidos por libros y programas de ordenador.

Los encuestados afirmaron en general desconocer los derechos de la propiedad intelectual con el 30 por ciento incapaz de distinguir entre un original y una copia ilegal.

La misma encuesta reveló que el número de lectores de libros y publicaciones escritas sigue cayendo en China mientras que aumenta el de quienes leen en internet.

Todo lo relacionado con las artes marciales continúa como favorito de lectores de ejemplares en papel o de ’chateos’ en la red, junto a las noticias y juegos electrónicos, según la encuesta.

Las autoridades han requisado ya 8,3 millones de copias ilegales de CDs y DVDs en una campaña de 100 días contra el pirateo que acabará a finales de octubre.

Terra Actualidad - EFE

Contra el canon bibliotecario

Contra el canon bibliotecario

Vía Papel en Blanco somos informados de algunos movimientos contra el canon bibliotecario.

Más información también en esta noticia de Europa Press

Con Valor cumple tres años....con nuevos proyectos

Con Valor cumple tres años....con nuevos proyectos

Con Valor cumple tres años y Txetxu nos anuncia nuevos proyectos.

Enhorabuena y mucha suerte!!!

Libros & Tecnología

Día del libro. Felicidades especialmente a mujeres y jóvenes

Día del libro. Felicidades especialmente a mujeres y jóvenes

23 de Abril de 2007, día del libro:
Según el último " "Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros" publicado por la FGEE, en este día debemos felicitar al 56% de la población española en general y mujeres y jóvenes en particular.

más información: diario vasco


El rol de Google Books en la industria editorial

El rol de Google Books en la industria editorial

Reproducimos la entrevista realizada por canal-ar.com a Marco Marinucci en la Feria del Libro de Buenos Aires.

Por Darío Drucaroff


Antes de iniciar Google, uno de sus fundadores tenía en su cabeza la idea de, a través de un sistema informático, consultar las bibliotecas del mundo entero, y lograr el acceso a la totalidad de los libros indexados. Luego del enorme éxito, en 2004 el buscador presentó en Alemania Google Books Search, un mecanismo de búsquedas similar al tradicional pero que exclusivamente se encarga de encontrar libros según las peticiones del usuario. El sistema permite buscar títulos en catálogos de librerías, pero también permite encontrar las páginas completas de gran cantidad de libros públicos, o extractos de muchos otros que están protegidos por derechos de autor.

Durante las jornadas iniciales de la Feria del Libro que se está desarrollando en Buenos Aires, la empresa estuvo divulgando su plataforma de búsquedas, y los beneficios que según aseguran le proporciona tanto a editoriales como a escritores. Canal AR dialogó con Marco Marinucci, director de Google Book Search Internacional, para conocer la opinión del monstruo de las búsquedas sobre el impacto que las nuevas tecnologías tendrán sobre la industria editorial.

- ¿Cómo creen en Google que las nuevas tecnologías de la información impactarán en la industria de los libros?

- Una de las cosas que estamos haciendo últimamente es intentar patrocinar una discusión sobre estos cambios, juntar en una mesa a todos los actores relacionados a la producción editorial. Primero hay que lograr este debate, que no es tan sencillo como parece, porque son actores que no hablan entre sí. Este es el primer paso, que se pueda discutir sobre los miedos de lo que pueda pasar, de lo desconocido. En la charla de la que participamos en la Feria del Libro, la idea fue comentar cómo los editores pueden aprovechar una visibilidad que no tenían a través de Google Books Search. Esto puede producir un ingreso adicional para las editoriales, algo que antes no se podía aprovechar. Ahora tienen nuevos interesados en sus libros y pueden saber de dónde se conectan, en qué están más interesados, y además se puede hacer impresión bajo demanda.

- ¿Puede decirse que tecnologías como la de Google Books Search impulsarán la modalidad de impresión bajo demanda en el mundo?

- La impresión bajo demanda es algo que ya está pasando. Lo que todavía no ocurrió es que el volumen sea tan alto como para poder bajar el precio unitario. Esto va a pasar, y el proceso de producción va a ser más just in time. Lo principal es tratar de entender cuál es el valor agregado de cada uno de los actores. El punto de vista de Google es que nos encontramos en la primera etapa de este proceso, que consiste en darle visibilidad al libro.

- La nueva era digital generó intensos debates en el mercado de diarios impresos y en la industria discográfica, entre otros sectores ¿Qué particularidades se encuentran en la industria editorial en este sentido?

- Primero hay que generar las condiciones necesarias como para que esta discusión pueda tener lugar. En el mundo de la música esta discusión no existió; hubo varias fases y enfrentamientos, pero no se generó una discusión entre todos los actores del mercado. Entonces, nuestra posición es intentar ayudar con la evolución de esta industria, y que las tecnologías que se pongan en marcha sean seguras. No debe ocurrir lo mismo que pasó con el mundo musical, donde se generó una confusión total en relación a los derechos de autor. Nuestra posición es poder aprovechar la estructura que ponemos a disposición de la industria, en este caso para manejar directamente y con seguridad los contenidos de los editores, y empezar a experimentar con seguridad.

Blend tecnológico

Los resultados de libros no sólo aparecen en el motor de búsquedas específico (books.google.com), sino también en búsquedas normales realizadas desde www.google.com. Por otra parte, una de las últimas novedades que Google Books Search presenta es la posibilidad de ver a través de marcas en un mapa mundial todas las ciudades que aparecen nombradas en el libro. Por ejemplo, el siguiente mapa ilustra aquellas ciudades nombradas en el libro de Julio Verne La vuelta al mundo en 80 días:

Las nuevas dimensiones generadas a partir de la combinación entre distintas herramientas de Google resultan en nuevas maneras de analizar la información, planificar proyectos, y comprender el mundo. A partir de la idea de plasmar en mapas las ciudades de un libro, pueden organizarse viajes turísticos de manera más completa, rastrear viajes y lugares de incidencia en biografías de personajes famosos, y acumular información geográfica en investigaciones sobre temas puntuales.

Bloomsbury se apunta a los libros digitales

Bloomsbury se apunta a los libros digitales

Vía: Noticiasdot.com

Bloomsbury ,la editorial que publica a Harry Potter, dijo el lunes que ha comenzado a trabajar con la compañía de libros digitales LibreDigital para permitir a los lectores buscar y ver previamente en Internet el contenido de libros.


La empresa dijo que su servicio en línea “Look Inside” (”Ver dentro”) refleja la experiencia de leer un libro impreso y ayudará a los vendedores de libros a promocionar los diferentes títulos en sus propias páginas web sin miedo de quebrantarlos derechos de autor.

El nuevo servicio se ha lanzado en las páginas de Internet de varias divisiones de Bloomsbury y en los próximos meses estará disponible a los libreros, dijeron ambas compañías.

LibreDigital es la unidad europea de NewsStand, una compañía con sede en Texas, que digitaliza y distribuye libros en Internet.

El control de los derechos con libros de autor se ha convertido en un asunto polémico a raíz del proyecto de Google de escanear las colecciones de las principales bibliotecas del mundo.

Varios autores y grupos de editoriales han mostrado su preocupación porque ello pudiera suponer que los consumidores dejen de comprar libros.

Al mismo tiempo, varias editoriales han estado trabajando para digitalizar sus propios libros.

El 3 de abril, cuando dio a conocer sus resultados anuales, Bloomsbury dijo que la digitalización es una oportunidad y no una amenaza.

Como parte de su intento de entrar en los mercados digitales, la compañía ha invertido en una participación de control en una compañía de Internet con sede en San Francisco y está trabajando en asegurar la financiación a través de terceras partes, para ayudar al lanzamiento del negocio hacia finales de este año.

¿Algún día los libros serán así?

Vía Futuros del libro, fuente inagotable de interesantísimos post, llegamos a encontrarnos con dos ilustrativos videos del lector de ebooks de Philipps con tecnología e-Paper.
No sabemos si algún día realmente los libros serán así o similar. Pero lo que parece evidente es que muchos ya se están preparando por si acaso....

De momento, seguro que continuaremos haciéndonos esta pregunta durante algún tiempo más.

La Noche de los libros

La Noche de los libros

Por segundo año consecutivo, la Consejería de Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid organiza La Noche de los Libros, con un programa de actividades que combina la esencia literaria y los contenidos culturales y que se desarrollará durante diez horas, desde el lunes 23 de abril hasta el martes 24 de abril.

Tras el éxito de la edición de 2006, La Noche de los Libros volverá a reunir este año a unos 600 escritores, músicos y artistas que tienen previsto desarrollar unas 350 actividades.

¿Qué pasará con los libros ante el avance de las nuevas tecnologías?

¿Qué pasará con los libros ante el avance de las nuevas tecnologías?

En el marco de la 33 Feria del Libro de Buenos Aires, también se debate sobre el futuro del libro y la intervención de las nuevas tecnologías en el sector editorial.
Búsqueda de libros a través de Internet, printo on demand, derechos de autor. Se sigue hablando y opinando en un contínuo debate que, al menos deja claro un tema: El Escenario Digital del Editor es ya hoy una realidad que debe ser afrontada.

Editoriales, librerías y representantes de Google Book Search pronosticaron el fin de los almacenes y que las obras se buscarán en la Web.


Vía http://iberarte.com

Para buscar una respuesta a ese interrogante, se reunieron en la sala Bioy Casares de la Feria del Libro en Buenos Aires, representantes de librerías, editoriales y uno de los responsables de los proyectos de Google relacionados con el mundo del libro, coordinados por Germán Lojk, subgerente general de Clarín Global. Quedaron algunas ideas y conclusiones importantes. Marco Marinucci, desarrollador estratégico del proyecto Google Book Search, se refirió al objetivo más concreto de esa empresa en relación con este tema: que el motor de búsqueda indexe el contenido completo de los libros, para que éstos puedan surgir como resultados.

Por ejemplo, si un usuario buscara "en un lugar de La Mancha" obtendría entre los resultados la página web donde esté alojado Don Quijote, tendría datos técnicos del libro, dónde puede comprarlo, etc.

"De esa forma, la editorial obtiene más datos, como número de búsquedas, visitas a la página, de qué lugar geográfico proceden", señaló Marinucci. Y destacó el ejemplo de la editorial Springer, que ya no tiene títulos descatalogados, dado que se volcó a la impresión por demanda.Precisamente, la impresión por demanda fue el tema de la exposición de Leopoldo Kulesz, de la editorial Libros del Zorzal. "Tenemos un depósito de 40 metros cuadrados, y nos queda grande", indicó Kulesz, en referencia a las ventajas de esa metodología. Agregó que eso permite no dejar ningún libro fuera de catálogo: el libro se fabrica sólo cuando alguien lo pide, aunque sea un solo ejemplar.

"El costo sigue siendo el mismo, a lo sumo puede ser un 25% más de lo que costaría si fuera una tirada grande", dijo Gustavo Vorobechik, representante de la empresa Bibliográfika, ante la consulta de Clarín.com. Esa firma se especializa en impresión digital, la tecnología que le está ganando lugar al offset y que es clave en el desarrollo de la llama "print on demand". "Con esto se van a acabar los depósitos", pronosticó.También participó en la mesa Ernesto Skidelsky, fundador de la librería Yenny y gerente de Capítulo 2, quien también destacó las ventajas de la impresión por demanda. "Del 67% de los títulos que vendemos, no sale más de un ejemplar por semana", indicó para resaltar la importancia que puede tener la eliminación de los almacenes de depósito.


Para ahondar en su idea, Skidelsky citó números del portal Amazon.com: un 25% de sus ventas son de libros que están fuera de la lista de los 100.000 títulos más leídos. "Como librero, lo que me preocupa es que a nuestro negocio no le pase lo mismo que a Tower Records", la histórica tienda de discos que cerró sus puertas hace algunos meses por no poder afrontar la competencia con Internet y la música digital.La charla la completó Ana María Cabanellas, presidenta de la Asociación Internacional de Editores (IPA, por su sigla en inglés), quien expresó sus reservas ante los avances de los proyectos de Google y el debate en torno a los derechos de autor. "Muchos países postulan una extensión en los derechos de autor, como México que ya los llevó a los 100 años, y otros piden anularlo. Nosotros creemos que los dos extremos son malos", dijo.


Google impulsa un OCR de código abierto

Google impulsa un OCR de código abierto


Vía Barrapunto:

Google va a patrocinar el desarrollo de un OCR Open Source (traducción). El proyecto tiene como objetivos avanzar en el reconocimiento óptico de caracteres y tecnologías relacionadas para ofrecer un sistema OCR de alta calidad que permita usarlo para la conversión de documentos, para crear librerías electrónicas, ofrecer un mejor soporte para disminuidos ópticos, en análisis de documentos históricos y para el uso de escritorio en general.»

Vía: Planos de Puentes y Túneles
Llegamos a Literatrónica o lo que es lo mismo: narrativa digital adaptativa.

En el sitio web de literatrónica lo describen así:

¿Qué es la narrativa digital adaptativa?
Las obras de narrativa digital adaptativa en Literatrónica se identifican con el siguiente ícono:

Es una forma de escritura y lectura en la que los vínculos en el texto llevan al lector a distintos destinos dependiendo de lo que éste haya leído antes. Una obra literaria adaptativa se reconfigura para el lector produciendo cada vez una experiencia única de lectura. En otras palabras, el medio actúa en el mensaje. La adaptatividad puede ser compleja, como el en caso de Condiciones Extremas, una obra que se presta para lectura no-lineal gracias a un arreglo circular de eventos, o simple como en el caso de El primer Vuelo de los Hermanos Wright, una obra diseñada para ser leída en forma más o menos lineal.

Uno de los principales argumentos que los oponentes del hipertexto literario han esgrimido en el pasado es la historia fragmentada que se le ofrece al lector. En este caso, el lector recibe una trama que ha sido optimizada desde el punto de vista narrativo. Es decir, el lector recibe un texto lineal la mayor parte del tiempo. Esto genera una pregunta: ¿son la multilinealidad y la fragmentación os objetivos de la narrativa digital, o son ellas el producto del estado del arte cuando los primeros hipertextos literarios fueron producidos? ¿Es la fragmentación un paradigma que queramos conservar? Tenemos la habilidad de producir textos que explotan la esencia del medio digital, y al mismo tiempo conservan la esencia de la narrativa en un sentido clásico: inmersión.

Las obras literarias en Literatrónica son parte de un sistema de información capaz de interactuar con el lector. Los libros adaptativos no pueden ser reproducidos en papel excepto, tal vez, como una ruta de lectura en un momento dado. Eso es Literatrónica: letra que no puede ser sin el medio electrónico

Un libro gestado en un blog

Un libro gestado en un blog

Vía Milenio encontramos esta noticia que comienza a ser habitual. El contenido que se gesta en un blog, pasa a ser publicado en forma de libro.
En la era de la digitalización. Cuando los libros en papel están pasando a formar parte de un escenario digital,
contenidos que han nacido en lo digital demuestran que también tienen sentido en papel. Comienzan a ser numerosos los autores que se dan a conocer a través de un blog para llegar a ser editados en papel. Otros que estaban en papel, no quieren que su obra pueda ser consultada en la web.
Finalmente, acabará por demostrarse que el formato no es lo más importante. La calidad del contenido fue, es y será la verdadera clave.

Book4pocket se presenta

Book4pocket se presenta

Ya habíamos comentado en este Blog sobre el lanzamiento de una nueva editorial de bolsillo en la que participan cuatro editoriales independientes, Urano, Almuzara, Inédita y Obelisco.
El 12 de abril en el Círculo de Bellas Artes tuvo lugar la presentación. Primero: España y a finales de año o principios de 2008: a América.
En España piensan 'satisfacer una necesidad del mercado' y permitir a un grupo de editores independientes contar 'con un mismo paraguas para publicar libros de bolsillo', dijo el director de Urano Joaquín SabatéEn México pretenden ajustar al máximo el PVP y combatir la piratería comentó Juli Peradejordi, director de Obelisco.

Más información.

¿Crisis abierta entre editores?

¿Crisis abierta entre editores?

vía:El Cultural somos ampliamente informados sobre la "crisis" abierta entre los gremios de editores de Madrid y Catalunya.

El titular está servido: La Federación de Gremios de Editores de España, dividida por las tensiones entre los editores de Madrid y Cataluña, con la Feria de Francfort como excusa.

El YouTube de los audiolibros

El YouTube de los audiolibros

vía: lasegunda.com


La idea inicial fue acercar a sus hermanas a la literatura, pero Lamberto Álvarez, un mexicano de 27 años, no duda estar por crear el YouTube de los audiolibros, un sitio donde se descargan y suben gratuitamente clásicos de la literatura universal leídos por voces anónimas.

"Creé la página www.leerescuchando.com en noviembre de 2005 para que los jóvenes, que siempre están en internet, no sólo encontraran ocio, sino también cultura y esta es una forma de acercarlos a la literatura", explica Alvarez a la AFP.

En su casa no se acostumbraba leer, pero Lamberto, originario de Monterrey, desde pequeño devoraba cuanta lectura encontraba, sus primeros libros fueron textos de física y en el bachillerato se acercó a la literatura.

"Leo por gusto. Empecé con ciencia ficción, con H.G. Wells y Julio Verne", comenta Álvarez, ingeniero en sistemas de profesión y que reconoce no tener inclinación alguna por la creación o el análisis literario.

Hace tres años empezó a grabar, con su propia voz, algunos libros para que sus tres hermanas menores, que les da "pereza" leer, los escucharan.

Como ingeniero en sistemas, Álvarez ideó su página de internet donde colocó los audiolibros, en formato mp3, que graba él, su novia, su familia y colaboradores.

"La grabación es sencilla, nada profesional. Basta bajar un programa gratuito para grabar. Uno mismo se autoedita, es decir, si me equivoco, regreso al error y vuelvo a empezar", explica.

Los títulos, una treintena, son clásicos de la literatura universal, como cuentos de Edgar Allan Poe, Oscar Wilde, Arthur Conan Doyle y algunas piezas del poeta nicaragüense Rubén Dario y el novelista mexicano Manuel Altamirano.

"Escojo obras de más de 200 años para no tener problemas con los derechos de autor", explica Álvarez al detallar que también tiene "El Quijote de la Mancha", de Miguel de Cervantes de Saavedra, grabado por la comunidad autónoma de Aragón.

La lectura es íntegra, no se hacen ediciones de los textos y Erika Sánchez, de 29 años de edad y novia de Lamberto, está inmersa en el proyecto de "Las mil y una noches".

"Sé que es una lectura que me llevará toda la vida, pero lo voy a terminar", dice la joven, quien confiesa haber llorado con varios de los mensajes que los cibernautas dejan en el sitio.

"Hay débiles visuales o invidentes a los que su familia les bajan los audiolibros y nos agradecen, como una muchacha que su mamá ya no puede ver y nos dice que la hemos hecho feliz", comenta la joven.

La historia de la página de Álvarez se divide en dos etapas: antes de la publicación de una breve nota, hace unos días, en el diario argentino Clarín, y después.

"Digamos que 'a. C' (antes de Clarín) tenía 600 visitas diarias en promedio, en la era 'd. C' son 10.000 diarias y 'se me cayó' el servidor", comenta el joven, al explicar que en cuatro días ha hecho una inversión de 1.600 dólares en equipo.

Álvarez, empleado de una firma de sistemas, asegura que en su sitio jamás se cobrará por bajar un libro, pero sí necesita de un patrocinador para mantener su página si el número de visitas se sigue multiplicando.

En la página también se pueden enviar lecturas de libros, mismas que primero son revisadas por Álvarez para cuidar la seriedad del sitio.

"Tenemos propuestas de trabajos en Argentina y España. También es como una terapia para los que están tristes. Tengo una amiga que está grabando 'El Principito' de Antoine de Saint-Exupéry y le ha servido como terapia a la depresión, antes de dormir, lee y graba y es feliz", asegura.

Además de mantener la gratuidad de su página, Álvarez asegura que no busca sustituir a los libros, "porque son irremplazables", sino sencillamente despertar el deseo de la lectura para que la gente, sobre todo los jóvenes, después busque la lectura directa.

"Pensé que esto tendría éxito en un año, pero ahora me veo un poco superado y estoy en un momento clave: o creo el YouTube de los audiolibros o mi proyecto se viene abajo", concluye.

Google y Europeana, la gran batalla digital

Google y Europeana, la gran batalla digital

Vía: Àlex Barnet La Vanguardia


| La llamada Google Library, cuyos orígenes se remontan al 2004, y Europeana, surgida como reacción a ese proyecto y presentada en Francia hace unas semanas como el embrión de la futura Biblioteca Digital Europea, se enfrentan en la red. Si esto fuera un partido de fútbol, estaríamos en los primeros compases de un encuentro que durará años y en el que no están claras las reglas del juego ni muchos detalles importantes de una confrontación en la que, entre otras cosas, está en juego el papel que EE. UU. y Europa desempeñan en el escenario digital. Con todo, existen ya elementos para empezar a valorar y comparar ambos proyectos. El de Google está disponible en 'http://books.google.com' y Europeana puede consultarse en 'www.europeana.eu'.

EL CATÁLOGO
Google quiere tener digitalizadas 15 millones de obras en el 2015. De momento, parece que está sobre el millón de libros escaneados, aunque no facilita datos sobre el número de obras disponibles en la red ahora mismo.

Europeana tiene 12.000 documentos procedentes de la Biblioteca Nacional Francesa, la Biblioteca Nacional Szechenyi (Hungría) y de la Biblioteca Nacional de Portugal. En el 2010, con la suma de recursos de más países, quiere disponer de seis millones de libros, películas, fotografías y otros documentos accesibles a través de un portal único.

IDIOMAS
Google empezó trabajando con universidades norteamericanas y británicas y con libros en inglés, aunque últimamente ha extendido su radio de acción y ha fichado bibliotecas en castellano, catalán y otras lenguas. Europeana ha empezado con libros franceses, húngaros y portugueses, y debe ampliar catálogo hasta convertirse realmente en la Biblioteca Digital Europea.

TIPOS DE LIBRO
Google arrancó con el objetivo de almacenar todo tipo de libros, pero los problemas de copyright le han hecho derivar hacia las obras de dominio público, que reproduce íntegramente. Paralelamente, está escaneando libros con copyright, de los que, por ahora, sólo exhibe un extracto junto con enlaces a tiendas donde comprarlos.

Europeana trabaja con los libros de dominio público, pero sus responsables han avanzado que quieren acuerdos con los editores para incorporar textos con copyright.

CONSULTA GRATUITA/DE PAGO
La idea inicial expuesta por Google es que su biblioteca es gratuita para los usuarios, aunque no puede descartarse que aparezcan algunos servicios de pago. Europeana quiere simultanear los servicios gratuitos con otros de pago, vinculados a obras sujetas a copyright.

CLASIFICACIÓN DE LAS OBRAS
Google utiliza, por ahora, un sistema de presentación de las obras atípico para una biblioteca. No hay listados de los contenidos y los usuarios deben consultar un ingenio automático por algoritmos similar al buscador que ha hecho famoso Google. Europeana aporta los contenidos con un mejor criterio bibliográfico e intenta guiar al usuario. Hay entradas de búsqueda por nombre, título, idioma, época y temática.

CÓMO SE VEN LAS PÁGINAS
Cuando el libro es de dominio público, Google muestra todo el contenido a través de imágenes de páginas que integran texto y fotos. Y ofrece la descarga del texto en formato PDF. Cuando el libro tiene copyright ofrece sólo una muestra de éste.

Europeana, que por ahora sólo trabaja con libros sin copyright, ofrece una imagen por página, la versión en PDF y también una versión digital del escrito, que permite copiar y pegar con un procesador de texto.

LAS FINANZAS
Google ha hablado de un presupuesto de cien millones de dólares para financiar el proyecto. Los beneficios de la compañía a través de la publicidad en internet son enormes, y la cifra está dentro de sus posibilidades. Europeana ha gastado 3,3 millones de euros en el 2006 para su plan de puesta en marcha, y para el 2007 dispone de un presupuesto de diez millones de euros, pero éstas son cifras que se refieren sólo a Francia. No se conocen las futuras cifras globales ni las aportaciones de cada país al plan europeo.

CONCLUSIONES
Google lleva la iniciativa en la idea y el ritmo, dispone de los recursos suficientes y tiene la facilidad operativa propia de una empresa. Su propuesta (cuyo nombre actual es Google Book Search y que antes se llamó Library Project y Google Print) quiere combinar la existencia de fondos públicos de libros con salidas comerciales, como la inclusión de títulos con copyright, aunque sea en formato muestra, y la recomendación de tiendas.

Europeana es la maqueta de un proyecto cultural de alcance continental que debe concretar muchos detalles y sacarse de encima la etiqueta de plan francés con la que ha nacido. Como concepto, la Biblioteca Digital Europea parece un proyecto más clásico de herramienta digital de servicio público, aunque es difícil que deje de mirar a Google. El apoyo gubernamental puede ser un buen motor económico y logístico si se saben aglutinar esfuerzos.

El futuro de los libros

El futuro de los libros

Vía: La Jornada

En lugares ocultos y con métodos secretos, hay seres humanos digitalizando toneladas de libros para Google, la compañía de búsquedas por Internet más grande del mundo. No hay duda de que los humanos están implicados: en books.google.com pueden verse dedos en las esquinas de numerosas páginas, aunque esto no es característico de Google, que ha convertido el purismo tecnológico en un fetiche.

Google no va a divulgar números exactos, pero Daniel Clancy, ingeniero que encabeza el proyecto, ofrece ciertos indicios para un cálculo fundamentado: el contrato con la biblioteca de la Universidad de Berkeley estipula que ésta deberá digitalizar 3 mil libros al día. El mínimo para las otras universidades involucradas podría ser menor, pero el número de editoriales participantes es más elevado. Así, una estimación conservadora indicaría que Google está digitalizando unos 10 millones de libros al año. Se calcula que el número total de títulos en existencia es de 65 millones.

El de Google no es el único proyecto de este tipo. Internet Archive, por ejemplo, es una organización no lucrativa fundada en 1996 por Brewster Kahle, un idealista de San Francisco que desea crear una moderna Biblioteca de Alejandría que contenga todos los textos y videos de dominio público. Amazon ha estado escaneando libros, al igual que Microsoft y Yahoo! -principales rivales de Google en el negocio de las búsquedas por Internet- y bibliotecas privadas en todo el mundo. Deseosas de no quedar excluidas, las editoriales están haciendo lo mismo. Pero el esfuerzo de Google, por sus dimensiones y objetivos, es incomparable.

A medida que los libros se digitalizan surgen nuevas preguntas, tanto filósóficas como comerciales: ¿cómo -físicamente hablando- leerá libros la gente en el futuro?¿La tecnología desencuadernará los libros, de la misma forma en que ha dividido el contenido de otros medios, como los álbumes de música? ¿Esto modificará los hábitos de lectura? ¿Qué ocurrirá cuando varios libros estén interrelacionados? ¿Y qué es un libro, a fin de cuentas?

En cuanto al aspecto físico de los libros el cambio es menos probable. Los textos electrónicos existen; el más conocido es el Sony Reader (como el que se ilustra a la derecha), aparato del tamaño de un libro fabricado por la compañía de electrónica de consumo del mismo nombre. Sony actualmente tiene en línea 12 mil títulos disponibles para descarga, pero "nuestra mision no es remplazar el libro impreso", dice Ron Hawkins, jefe de mercadotecnia de Sony Reader.

Existe una analogía obvia entre lo que el IPod de Apple ha hecho con los reproductores de discos compactos y lo que los libros electrónicos podrían hacer con la letra impresa, pero en este caso es poco factible que el cambio sea tan radical. La diferencia más simple es que para un usuario común transferir un viejo CD al IPod es fácil, mientras que convertir uno de los viejos libros en un
texto electrónico es casi imposible.

¿Quién va a leer los millones de páginas que Google y sus colegas están tan ocupados en digitalizar? Algunas personas los leerán en pantalla, otros usarán Google para probar libros que después comprarán impresos o pedirán prestados a una biblioteca, y algunos más usarán la nueva tecnología para buscar fragmentos que les interesen.

Es posible que los mayores cambios ocurran precisamente en aquello que hace que un libro sea tal. Así, Internet podría ser para algunos textos lo que Apple ha sido para la música o YouTube (hoy parte de Google) para el video. Entre los jóvenes escuchas, los álbumes musicales están muertos y han sido remplazados por listas de reproducción de canciones individuales diseñadas para ser compartidas con los amigos.

En el campo de los libros, esto casi ha ocurrido con las enciclopedias. Wikipedia, una obra colectiva de referencia, gratuita y disponible en línea, ha mermado las ventas de sus similares impresas en papel. Así, es probable que los libros que la gente tradicionalmente no lee completos o que requieren actualizaciones frecuentes migren a versiones en línea y quizás dejen de ser libros por completo. Los directorios telefónicos, los diccionarios, y probablemente los recetarios de cocina y los libros de texto podrían caber en esta categoría.

El caso de los textos que no son de ficción tiene más matices, pues muchas obras expresan una idea. Tradicionalmente, la única forma rentable de presentar esa idea implicaba plasmarla en un libro de 300 páginas, explica Seth Godin, editor de un sitio web y autor de ocho libros sobre mercadotecnia. "Si tú tenías una idea de 50 páginas no podías ganar dinero con ella", dice. Así, montones de textos que no eran de ficción se quedaban en los anaqueles con 250 páginas no leídas. Liberarse de esas restricciones podría ahorrarle muchísimo tiempo a los autores.

La digitalización generará otro cambio importante en favor de los textos de literatura no ficticia. Al igual que las páginas de Internet, los libros digitalizados pueden tener hipervínculos que remitan a otras obras. Actualmente, en books.google.com, las ligas sólo se refieren a textos completos, pero en el futuro, dice Daniel Clancy, de Google, esos vínculos permitirán localizar palabras y frases específicas dentro de los libros. Notas al pie, citas y bibliografías son objetivos obvios para estas ligas activas.

Esto ofrece diversos beneficios: facilitará las investigaciones académicas al hacer las fuentes primarias mucho más asequibles, y cambiará el tortuoso proceso de localizar el libro, anotar su ubicación, buscarlo en la biblioteca, sacarlo del anaquel y hacer fila para sacar copias fotostáticas por unos cuantos clicks con el ratón de la computadora.

Dichos vínculos harán mucho más fácil descubrir textos con la ayuda de los motores de búsqueda. Conforme se desarrolle la estructura de vínculos en los libros, los algoritmos de búsqueda pueden contar las ligas consultadas como "votos", que darán más importancia a las consultas de los sitios más solicitados. Las citas en obras de literatura académica tradicional (no en línea) ya funcionan de esta forma. Esto fue, de hecho, lo que le dio a Larry Page, uno de los cofundadores de Google, la idea original para su familia de algoritmos de búsqueda, a la que llamó descaradamente PageRank.

¿Y qué pasa con todos aquellos libros que satisfacen otras necesidades humanas? Ciertamente, es probable que algunos tipos de ficción (novelas y novelas cortas) cambien a versiones en línea y dejen de ser libros. Muchos seguidores de la literatura fantástica, por ejemplo, ya han hecho los libros a un lado y se han registrado en "mundos virtuales" como World of Warcraft, donde héroes y heroínas musculosos se unen para matar dragones y cosas por el estilo. La ciencia ficción podría seguir el mismo camino y quizás ya esté siendo creada por los residentes de mundos virtuales como Second Life.

Sin embargo, la mayoría de las historias nunca encontrarán un mejor medio que la novela impresa en papel. Esto se debe a que los lectores que están inmersos en un relato quieren, ante todo, que no los interrumpan, y todos los medios en línea están llenos de distracciones (hasta un hipervínculo es una interrupción). La gente no lee obras de ficción para realizar una tarea específica en un tiempo limitado, como ocurre con las obras de referencia y los textos escolares. La lectura aleatoria de diccionarios y recetarios puede ser útil; la lectura aleatoria de novelas... no tanto.

¿Y los cuentos y los poemas? Al ser textos breves, algunos pueden ajustarse al nuevo medio, funcionar en línea y no necesitar impresión.

Pero es poco factible que desaparezcan las antologías de cuentos y poemas, al igual que las novelas largas. A la gente le gusta ser guiada por otros. También desea medios apropiados para leer reposadamente en la cama, en la tina de baño o en la playa. Sobre todo, quieren libros de papel precisamente por lo que la digitalización revela acerca de ellos: los libros no son esencialmente artefactos y tampoco son necesariamente vehículos de las ideas. En cambio, son, como los define Seth Godin, "recuerdos de cómo nos sentíamos" al leer. Eso es algo que la gente probablemente seguirá comprando.

FUENTE: EIU

Traducción de textos: David J. Zúñiga