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LIBROS & TECNOLOGÍA

Sector Editorial

La muerte del libro, los derechos de autor, el poder de la información… y otras historias de terror

La muerte del libro, los derechos de autor, el poder de la información… y otras historias de terror

Revista Delibros, Especial propiedad intelectual.
Muy bueno el artículo resumen sobre el XXII Encuentro sobre la edición (el editor ante los nuevos desafíos de la propiedad intelecutal).
Destaco algunas frases:

“ En estos momentos la Edición es un juego de azar” Antonio López Lamadrid (Tusquets)
“Con la Ley no se acaban los problemas, los nuevos operadores como Google, trabajan con unos tiempos que para los editores es de locos” J.M Lara (Presidente de Planeta)
“Este mercado está permanentemente instalado en la superproducción: no se comprende por qué se produce sistemáticamente más de lo que se demanda” Javier Santillán
“ El Futuro digital es ahora. La solución no consiste en sentirse amenazado, sino inquieto. El reto es acompañar los cambios que se están produciendo” Francisco Cuadrado (Santillana)
“Los tiempos están cambiando tan rápidamente que si no hacemos un esfuerzo para mirar hacia delante nos podemos quedar en el camino” Beatriz de Moura (Tusquets)

Carmen Calvo dijo en su discurso inaugural: " asistimos a unos cambios estratégicos que están conformando nuevos hábitos sociales y nuevos escenarios "


Entonces recuerdo este post que vía Documentalista Enredado me llega:

La muerte del libro, los derechos de autor, el poder de la información ... y otras historias de terror

Desdichas del pequeño librero

Desdichas del pequeño librero

La apertura anual de nuevas librerías durante los seis últimos años no llega a compensar el cierre de establecimientos que se da en España año tras año. En la pasada edición de la Feria del Libro de Madrid se dio a conocer un dato escalofriante, «cada año se cierran 90 librerías y se abren 70».

¿Se agota el canal tradicional?. Lo más interesane es que los libreros parecen responsabilizar a las editoriales de una situación que también es dramática para estas.

Noticia que aparece en La Tribuna de Ciudad Real
En Ciudad Real sólo existen 11 empresas libreras, de las cuales sólo 5 son en sentido estricto • El resto vende libros de texto y papelería • La capital sigue la tendencia nacional de cierre • En octubre desaparece Manantial
CARMEN OBREGÓN
La apertura anual de nuevas librerías durante los seis últimos años no llega a compensar el cierre de establecimientos que se da en España año tras año. En la pasada edición de la Feria del Libro de Madrid se dio a conocer un dato escalofriante, «cada año se cierran 90 librerías y se abren 70».

Ciudad Real sigue esa penosa estela que se cierne sobre el sector librero. Si bien es cierto que la capital cuenta con un nuevo establecimiento especializado en Medicina, no es menos real la clausura de una de las librerías legendarias de la villa fundada por Alfonso X, Manantial.

Esta franquicia especializada en temas religiosos, con veintiocho años a sus espaldas, dice adiós a principios de otoño. «Los escasos márgenes, la competencia agresiva de las grandes superficies», y otra serie de razones, definitivamente van a liquidar un negocio que antaño debió ser próspero.

El somero retrato coincide con el último estudio elaborado a nivel nacional por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros. El informe es severo, contundente: «Castilla-La Mancha es la región de España que menos librerías tiene por número de habitantes».

LA IDIOSINCRASIA DE clm. Nazario García, represente del gremio librero en la región, no se ha sorprendido «en nada» de los resultados de la investigación. El manchego, natural de Talavera, va más allá, «vendemos migajas por muchas razones, especialmente por el trato de las editoriales, y en esta comunidad, por la gratuidad de los libros de texto».

García acude a los discursos de Barreda. Las disertaciones del presidente referidas al libro, «no acaban de convencer a los empresarios que se dedican desde hace años a la venta del ejemplares literarios», revela el empresario librero. «Está bien que haya animaciones a la lectura, está bien que todos los pueblos tengan biblioteca... Aunque no es suficiente. Cuando hay que dotar de libros a esas bibliotecas, nos gustaría que acudieran a nuestros negocios, y no a las editoriales o a las grandes cadenas libreras. Está claro que buscan descuentos, pero si quieren ayudar a nuestro gremio, deberían pensar algo más en nosotros», argumenta.

Los años de bonanza que supuso la gratuidad de los libros de texto también «llegan al final de un ciclo». Al menos eso se desprende de las entrevistas realizadas a diferentes gerentes y trabajadores de algunas librerías y papelerías de Ciudad Real.

Lo que en principio supuso un boom, se ha convertido en un experimento en el que hay demasiada gaseosa. «La gratuidad tiene sus contrapartidas. La Junta nos paga los libros en función de los tickets que recojamos (sistema de compra del material escolar de CLM). Eso garantiza unas ventas, porque la gente todavía prefiere adquirir los libros de texto en las librerías pequeñas. Sin embargo, como estos textos tienen una vigencia de cuatro años, el año que viene se dará la circunstancia de que sólo tengamos que despachar los de un par de cursos», aclara Paco, gerente responsable de la Librería Ruiz Morote, sin olvidar que los textos pasaran de una generación a otra, ya que es obligatorio entregarlos a los centros, y prohibido escribir sobre ellos.

Yno todos los libreros están de acuerdo con esta «gratuidad universal». La gran mayoría de ellos piensa que, «la Junta de Comunidades debería canalizar el desembolso tan grande que hace. Es decir, ofrecer esa gratuidad a quienes no pueden pagarlos, pero sí cobrar a quienes tienen determinado poder adquisitivo», subraya el gerente de Ruiz Morote.

Porque el sentimiento colectivo no es tan exacto como aparenta. «Los padres que quieren que sus hijos tengan libros, los subrayen, trabajen sobre ellos, y después puedan guardarlos, e incluso repasarlos en verano, finalmente los compran... Esos textos también los llevan al colegio, luego los ven el resto de sus compañeros», explica.

Aunque no todos los empresarios comparten el mismo punto de vista. Si muchos afirman con rotundidad el descenso de las ventas, cifrado en un 25%, otros distinguen los beneficios del sistema educativo que rige desde hace años en Castilla-La Mancha.

Es el caso de Antonio Martín, presidente de la Asociación de Libreros de la provincia de Ciudad Real. Martín sostiene «la venta de libros, aunque no en la misma proporción». «Pero antes tampoco había gente que comprara tantos libros. Los textos pasaban de hermanos a hermanos, de primos a primos, y muy poco gente se gastaba dinero», señala

A Martín le impresionan los resultados globales del informe del Cegal. Desde hace años regenta una empresa papelería-librería en la que también se venden textos escolares. Optimista, reconoce «un tiempo de plena expansión», pero no entiende «por qué cuando está prohibido fotocopiar los libros, hay quienes siguen haciéndolo», perjudicando así al sector.

En Ciudad Real existen diez puntos de venta de libros. En sentido estricto, sólo cinco se dedican exclusivamente a la venta de éstos. Eso explica que los problemas del sector sean algunos de ellos globales, y otros tan contrapuestos sin embargo.

el desequilibrio editorial. En cualquier caso, «la diversificación del negocio ha salvado en muchos casos a estos comercios», ya que las rebajas del precio de los volúmenes literarios per se se encuentra entre las agresivas estrategias comerciales de las grandes superficies, «que sí pueden hacer descuentos que rebasan el 25 por ciento, algo impensable entre las pequeñas y medianas librerías», enfatiza el responsable de Ruiz Morote.

De este modo, la Ley del Libro no se respeta -en ella se indica la prohibición de descuentos superiores al 5% del precio total del volumen-, «y por tanto, de ningun modo el margen de beneficios puede ser grande para el pequeño y mediano librero».

Ana María, de Manantial, va directamente al grano. «Las empresas libreras dedican más del 60 por ciento al gasto del personal, el resto a la compra de material. Tampoco podemos comprar demasiados libros para no tener que devolverlos. Cuando necesitamos más, tenemos que esperar a que las grandes superficies devuelvan existencias... Así no se puede trabajar».

Y mientras tanto, Internet incomoda a las empresas especializadas. «Los libros de papel son caros. Ahora, con una clave -e-book- tienes acceso a las editoriales que son quienes te los facilitan», abunda Fernando responsable de Cilsa.

Las editoriales están en las quinielas de las desdichas de libreros. «Se ha puesto de moda la venta directa a los profesionales. Como no tienen tiempo, se les visita y se les vende en su lugar de trabajo. Y esto lo hacen las editoriales, de quienes somos sus principales clientes ¿Cómo competir en ese mercado?».

La dura realidad de la Cadena de librerías Manantial

La dura realidad de la Cadena de librerías Manantial

Compartimos la tristeza por esta noticia que nos muestra cómo los cambios en la Cadena de Valor del Libro de verdad intervienen. Y lo están haciendo en forma de toma de decisiones como esta....seguro que continuará.


Efe, Pamplona

La cadena de librerías Manantial cierra sus locales en Valencia, Pamplona, Zaragoza y Teruel

La cadena de librerías Manantial, que posee establecimientos en Pamplona, Zaragoza, Teruel y Valencia- esta tenía le dom icilio ultimamente en la calle de la Paz, aunque antes estuvo radicada en otros locales-, cerrará el próximo 31 de octubre debido a las pérdidas acumuladas en los últimos años.
Compartimos la tristeza de la noticia.

La cadena de librerías Manantial cierra sus locales en Valencia, Pamplona, Zaragoza y Teruel

Según informó ayer la empresa con sede en Pamplona en un comunicado, tras 50 años de servicio han tomado la decisión de cerrar como consecuencia de que las librerías «han generado pérdidas, a pesar de los esfuerzos de inversión y renovación humana» de los últimos años.
Aseguran ver «con gran satisfacción» cumplida una etapa «importante en el desarrollo de la sociedad española», en 50 años en los que «la lectura y los libros se han abierto a todos los sectores sociales».
Asimismo, dicen estar «tristes» por «esta dura realidad de cerrar unas librerías», que desde 1955 «han sido vehículo imprescindible de encuentro entre el libro y el lector en un ambiente que ha hecho posible la acogida a la persona y la satisfacción de sus necesidades de ocio, información, aprendizaje o formación».
La empresa agradece en el comunicado su labor a los agentes, escritores, editores y distribuidores que han hecho llegar «tantas palabras y tanta vida hecha palabra», y por supuesto, a los clientes «su fidelidad, que se ha hecho amistad en gran medida».

El sector editorial español busca afianzarse en China

El sector editorial español busca afianzarse en China

Treinta y dos editoriales españolas participan hasta el 2 de septiembre en la Feria Internacional del Libro de Pekín, inaugurada ayer, cuando China comienza a abrir el mercado de la distribución a la inversión extranjera.

"Nuestra presencia en la Feria este año previo al Año Cultural de España en China y cuando está recién inaugurado el Instituto Cervantes, con lo que supone en difusión del idioma y cultura en español, es de gran importancia", dijo ayer a Efe Rogelio Blanco, director general del Libro.

Según Blanco, España trabaja para ser país invitado en la Feria de 2008 "pues en 2007 ya está elegida Alemania" (en 2006 es Rusia), aunque reconoce que no es fácil porque Pekín desea hacer coincidir simbólicamente los Juegos Olímpicos con el Año de Grecia. Pero, en cualquier caso, el Ministerio de Cultura apoyará al sector durante el Año Cultural de 2007 con actividades paralelas que promocionen su presencia y difusión en China, manifestó.

Responsables gubernamentales y privados del sector chino reconocieron a Blanco que "venir a China es una apuesta muy fuerte, pero necesaria, a pesar de las dificultades también en las negociaciones sobre venta de derechos de autor", añadió Blanco.

"Somos conscientes también de que la piratería es una realidad", dijo Mari Cruz Moreno, directora de Comercio Exterior de la Federación de Gremios de Editores de España.

"Ya he tenido varias broncas con visitantes a la Feria que filmaban hoja por hoja con cámara de vídeo libros infantiles españoles de gran éxito en Japón", manifestó.

Industria editorial, la crisis del sector a debate

Industria editorial, la crisis del sector a debate

Muy interesante el artículo que publica El Cultural sobre el simposio que comienza en barcelona este próximo miércoles.

Y de nuevo surge la inevitable pregunta ¿Crisis? ¿Cambio coyuntural? o simplemente nuevas tendencias...nuevas formas de hacer negocios con los libros. Parece que la respuesta la tendremos más temprano que tarde.


El próximo miércoles comienza en Barcelona un simposio sobre “Los futuros de la industria editorial” con la grave crisis que las editoriales españolas han sufrido en los últimos meses como telón de fondo. Por eso, y hablando de futuro y edición, El Cultural ha planteado a editores, escritores, agentes y libreros algunas cuestiones que también se analizarán en Barcelona. Porque, si no hay suficientes lectores para tantos libros, ¿conviene redimensionar la industria editorial? ¿qué se puede hacer aquí y ahora?; ¿está el libro en España ante su peor crisis? ¿la industria editorial y la creación cultural son complementarios o enemigos? ¿resultan inevitables las sinergias entre las industrias editorial y mediática?

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Imposible entender lo que le espera a la industria editorial sin comprender qué está pasando, por qué “confusión” y “crisis” son las palabras más repetidas por autores, agentes y editores a la hora de definir la situación de la edición en España. La escritora Soledad Puértolas explica cómo “desde el punto de vista de los lectores no se entiende la acumulación de títulos. Probablemente desde el punto de vista de la editorial la apuesta es que se produzca un fenómento del tipo de Harry Potter que resuelva la situación financiera. Editar y editar hasta que se produzca el milagro. Es un momento crítico. Estamos en una encrucijada y el mercado sigue apostando por la saturación y el caos. Es difícil saber qué va a salir de aquí”.

Sí, pero ¿sería posible disminuir el número de novedades editoriales? Riccardo Cavallero, consejero-delegado de Random House Mondadori, apuesta por la autorregulación, que “en un mercado libre como es el editorial se produce sin ayuda exterior. Creo que en 2006 el sector se va a reconvertir en dos direcciones: editoriales y distribución-librerías. Las editoriales, que ya habían sufrido una reestructuración muy fuerte en 2002 y 2003 tras las caídas del mercado de un 2 por 100 cada año, deben enfrentarse a la crisis de los últimos meses. Como 2004 y el primer trimestre de 2005 fueron buenos, algunos volvieron a las malas costumbres del pasado, aumentando la producción, mientras el mercado disminuía entre un 2 y un 5 por 100. De todas formas, España sigue siendo el mejor mercado editorial europeo, porque aquí todavía hay dos áreas de desarrollo por explotar, como el libro de bolsillo y el infantil”. Ernest Folch, director general del Grupo 62, también apuesta por la autorregulación, ya que, “por una ley natural no escrita, si la oferta es superior a la demanda se irá redimensionando de forma gradual. En Grup 62, demostramos que podíamos aumentar el margen más de un 100 por 100 con un 50 por 100 menos de títulos”. Gloria Gutiérrez, directora de la Agencia Carmen Ballcels, destaca que “la industria editorial depende del mercado como cualquier otra industria, y como tal debe renovar sus estrategias regularmente y tratar de ampliar su clientela” ¿Cómo?. “No tengo opinión fundamentada sobre este punto”, confiesa. Por el contrario, Alfredo Landman, director de Gedisa, lo tiene muy claro: “La mayoría de las transformaciones finalmente quedan determinadas por el mercado. Pero a su vez debe haber una voluntad política y propuestas imaginativas que ayuden al desarrollo de la pluralidad, desde la oferta editorial hasta los espacios de ventas, con medidas destinadas a desanimar las políticas de concentración. Además, debería apoyarse el fomento de la lectura en todo tipo de ámbitos (escolares, universitarios, bibliotecas, medios audiovisuales)”. Joan Tarrida, director general de Círculo de Lectores-Galaxia Gutenberg, descubre como causas de la crisis “la entrada en el juego de las grandes superficies, el boom esperado del libro de bolsillo, el creciente protagonismo de los quioscos, las cadenas de librerías, entre otros, nuevos componentes que alteran las viejas reglas del juego”. Por eso, porque sólo sobrevivirá “quien sepa adaptarse y sacar ventaja de un entorno cambiante”, cree en la autorregulación. Una autorregulación que para el novelista Lorenzo Silva sería “una claudicación. Creo que no debe renunciarse a que este país tenga la masa lectora que su nivel de desarrollo justifica, haciendo un ajuste a la baja que reduzca todavía más la diversidad de la oferta editorial. Aunque aparentemente no tenga nada que ver, aquí se echa en falta, una vez más, una buena política de bibliotecas. Hay títulos que se ofertan en cantidad muy superior a la que el mercado absorbe. Si esta demanda no se puede ampliar en el corto plazo, la solución es la que ya aplican los editores: compensar con algunos títulos muy vendedores los tropiezos comerciales que puedan tener en otros de rentabilidad más incierta”.

Por su parte, el agente Guillermo Schavelzon niega la mayor: “No creo que la industria editorial esté sobredimensionada. Si lo estuviera, los resultados económicos del sector serían negativos, y no lo son. Quizás esté ‘mal dimensionada’”. Claro que recuerda cómo hace un par de años un grupo importante de editoriales se comprometió a reducir el número de novedades: lo hicieron, pero para no perder facturación subieron los tirajes, y eso sólo hizo crecer las devoluciones. “Para vender más ejemplares de menos títulos –lo que aporta rentabilidad–, tiene que haber más lectores”, concluye. Quizá por eso, Jacobo Siruela, editor de Atalanta, reconoce que lo de redimensionar la industria “sería precioso. Pero, ¿quien pone el cascabel al gato? ¿Sus dueños barrigudos? ¿Los gatos? Desde luego, no serán los ratoncillos. La lógica de las empresas es crecer, y como las empresas son cada vez más grandes y anónimas, las decisiones son cada vez más impersonales, gratuitas y coyunturales. ¡Cómo decir a una gran empresa que pare su carrera hacia adelante! La cosa está en seguir corriendo. ¿A dónde? Nadie lo sabe. Pero hay que seguir”. Y eso que en los últimos meses el mercado editorial se había frenado. Constantino Bértolo, editor de Caballo de Troya, advierte que “hay una retracción importante del mercado interior muy sobresaturado por acciones tan distorsionantes como son las campañas de merchandising de la prensa con claros efectos dumping sobre el libro. Además el euro ha encarecido escandalosamente los precios de los libros”.

Rotación vertiginosa en librerías
“Creo que la crisis es sobre todo de librerías”, apunta Juan Cerezo, editor de Tusquets, para quien tal vez no sea la peor de la historia, pero desde luego es una llamada de alarma en el sector, “por el papel fundamental que las librerías a la hora de mantener los libros de fondo, ofrecer más oportunidades a las apuestas más literarias, servir de cómplice, etc. De ahí que haya que volver a insistir en la defensa del precio fijo, y en la vigilancia ante los incumplimientos o desvíos ilegales de esa ley, porque acaban perjudicando a los pequeños y medianos libreros, que son el eslabón más débil. Aunque para no ser del todo derrotista, hay que esperar que vayamos convergiendo con Europa también en índices de lectura y en compra de libros”.

“La situación –confirma Antonio Ramírez, propietario de las librerías La Central de Barcelona y Madrid– es insostenible, pero todo parece indicar que continuará igual. La industria se ha acomodado a los altísimos índices de devolución, a la rotación tan veloz de la novedad y a los bajísimos tirajes.Tal vez esto sólo se explique por que los grandes grupos obtienen su fortaleza financiera de otros ámbitos distintos a la edición propiamente. Si algún día los grupos mediáticos comprendieran que editando libros jamás obtendrán ni de lejos las ganancias que obtienen ya en la televisión o en las inmobiliarias,quizás decidan retirar su capital o cerrar sus editoriales.Y entonces podremos comenzar de nuevo”. No todos comparten este diagnóstico; hay quien prefieren desdramatizar porque, en palabras del narrador Antonio Soler, “no estamos tan cerca del colapso editorial. Lo que sí es cierto es que se trata de una crisis nueva, desconocida dentro del panorama editor. Los esquemas de producción, distribución y comercialización han variado tremendamente y los problemas tienen matices nuevos”. Tampoco Silva tiene tan claro lo de la crisis, pues “hay empresas editoriales que están ganando mucho dinero. Lo que quizá sí ocurre es que hay que repensar el negocio y la estructura y composición de los catálogos editoriales. Y tomarse de una vez en serio lo nefasto que puede llegar a ser el proceso de ‘desinstrucción’ de la población.”

Crisis, ¿qué crisis?
Jaume Vallcorba, de Acantilado-Quaderns Crema, prefiere destacar que “en cualquier caso, y a pesar de las diferentes manifestaciones que he oído en algunos ámbitos de sector, ni a Acantilado ni a su hermana en lengua catalana, Quaderns Crema, las cosas van nada mal: se observa un crecimiento constante lo suficientemente significativo para pensar más bien en una muy buena salud de ambas. No se me ocurriría, pues, decir que España esté viviendo su peor crisis. Sí creo que debería reflexionarse sobre la pérdida de importancia en los ámbitos personal y social de la palabra (y en especial en el de la educación, tanto primaria como media y superior). Una renuncia que se hace además sin remordimientos, como paso imprescindible hacia una pretendida modernidad. Y ésta sí me parece una crisis significativa, que afecta como es natural sin remedio a la lectura y a toda la vida e industria que en ella se sustenta”. Tampoco Tarrida considera que haya crisis sino sólo “cambios profundos que compartimos con el resto de los países de nuestro entorno, incluidos los Estados Unidos. Es lógica la desorientación. Pero tambien se abren perspectivas apasionantes”.

Y actuar: Folch propone “conseguir que la industria editorial española deje de ser básicamente importadora. Los editores españoles vamos a Francfort, o donde sea, a comprar. Si conseguimos un día ir a vender, ser exportadores, podremos mostrar nuestra creatividad y abrir una área de negocio muy importante.” En cambio, Luis Mateo Díaz es más radical: “Lo que hay que hacer es ganar lectores, con calidad por encima de todo. También habría que plantearse el destino de los libros inútiles. Los editores de libros inútiles podían dedicarse a otra cosa, a otras inutilidades probablemente, más rentables”.

Industria y creación
Uno de los temas a debatir en “Los futuros de la edición” es la relación entre industria cultural y creación. Jacobo Siruela adelanta que “no hace falta ser enemigos, pero sí jugar en campos contrarios, para que la industria, la gran industria pesada, no nos devore a todos”. Por su parte, Gloria Gutiérrez subraya que “es imposible que sean enemigos. Están condenados a combinarse y entenderse, aunque su interacción sea a veces conflictiva”. Silva cree que son y serán complementarios, pues “los mercaderes necesitan buena materia prima, y los creadores a quienes la distribuyen. Se vislumbran alternativas como internet, donde puede prescindirse de intermediadores para ciertas creaciones, pero hoy por hoy, y con carácter general, el industrial aporta una eficiencia y una potencia que el individuo aislado no tiene”. Luis Mateo Díaz destaca que “debieran ser complementarios. La industria editorial debe ser consciente del bien que tiene en sus manos, ¿El mundo del libro en manos de ejecutivos disparados..? ¿Es que cualquier cerebro comercial de cualquier sector vale para el del libro...? La industria del libro debiera ganar su peculiaridad, no contaminarse”. Soler parte de que “industria y creación literaria serían en principio elementos antagónicos. Las editoriales, históricamente han sido las empresas que han cosido esos elementos. Son empresas culturales y el mantenimiento de ese equilibrio ha enriquecido a la sociedad. Ahora se trata de seguir sosteniendo el desafío. Lo penoso del asunto es que todo el desarrollo económico de España en las últimas décadas no haya estado acompañado de un salto cultural, de una demanda más seria y formada, sino todo lo contrario”. Y Bértolo remata con ironía: “Cautivo y desarmado el ejército enemigo, la burguesía está viviendo su verdadero siglo de oro. Se ha librado de sus prejuicios humanistas y ha impuesto su visión del mundo: soy lo que vendo, soy lo que compro. La creación cultural, como los fariseos, se rasga las vestiduras pero se adapta encantada a la nueva situación”.

Una nueva situación en la que los medios de comunicación tienen gran protagonismo,y sinergias con la industria. Cerezo destaca que suele pensarse que publicar con toda una industria mediática detrás ayuda a vender más ejemplares, “pero no es una regla matemática. Y los libros que se justifican sólo por ello (porque el autor es mediático, o porque forma parte de un grupo que lo apoyará) no ofrecen ninguna garantía ni de que sean los mejores ni de que van a venderse”. Bértolo acepta que “en el actual estado de cosas son inevitables. Tanto las sinergias positivas, como las negativas: lo que no es noticia no existe”.

Como noticia es el diagnóstico de Cavallero sobre 2006. Para él, la crisis actual parece más grave de lo que es porque llega tras un ciclo positivo: “De todas formas, es momento de mirar nuestras propias empresas y seguir reestructurándolas. Nos encontramos con un problema añadido: todos los que editaban libros de texto se encuentran con que ahora ya no es un negocio rentable, y se van a trasladar lógicamente al área tradicional del libro infantil. Eso implica que aumentará la competencia, y que algunos sellos no resistirán 2006 por falta de oxígeno. Quienes ahora están en peligro son las editoriales medianas, porque las pequeñas pueden ser muy rentables con pocos gastos, pero los que están en una franja intermedia pueden pasar un 2006 realmente duro”.

Nuria AZANCOT


“Hay sobreoferta de libros”: Jorge Herralde

“Hay sobreoferta de libros”: Jorge Herralde

Entrevista a Jorge Herralde, de visita en México, que Publica El Milenio.

Tan sólo en España aparecen alrededor de 70 mil nuevos títulos al año. Necesario luchar contra la tendencia a la banalización de los textos.

“Se publican demasiados libros, con lo que sufren los libreros, a los lectores les es más difícil orientarse, pero esto es muy difícil reglamentar. El mercado es quien dicta las posibles reducciones, el problema es que suele operar a favor de los best sellers fáciles y no de la buena literatura. Es un tema complicado y, en cierta manera, irresoluble.”

El libro de bolsillo si crece

El libro de bolsillo si crece

Las editoriales Almuzara, Obelisco y el grupo Urano, en el que figura Umbriel, editores del 'Código Da Vinci', han constituido una empresa llamada Book4pocket para editar libros de bolsillo a partir del próximo año.

La nueva compañía está participada a partes iguales e independientes por los tres socios, según informa Almuzara en una nota, en la que indica que Book4pocket 'nace para dar respuesta al incremento que está experimentando el libro de bolsillo en el mercado internacional'.

Esta editorial destaca que 'las expectativas de crecimiento' de este formato en España, 'un mercado aún latente, que por el momento, está lejos de alcanzar la madurez'.

En este sentido, Almuzara recuerda que, según los últimos datos disponibles, el 7,4% de los libros editados en España en 2004 eran de formato bolsillo, lejos del porcentaje del casi el 50% en EEUU y de cerca del 30% en Francia o Alemania.

Los primeros libros del catálogo de Almuzara que serán publicados por Book4pocket el próximo enero son 'Camina o revienta' de Eleuterio Sánchez 'El Lute', 'Hija de la Iglesia' de Fernando Artacho y el 'Club Bilderberg' de Cristina Martín

La Lucha de las Editoriales Independientes

La Lucha de las Editoriales Independientes

Fuente: E-Once Noticias

Globalización, revolución digital, falta de recursos y en consecuencia de lectores, son sólo algunas de las amenazas que constantemente azotan al libro y específicamente a las casas que de manera independiente continúan con el afán de seducir con la palabra a pesar de que mal se pague.

“Estas editoriales independientes han tenido siempre una vocación por la literatura nueva, por la literatura con un mayor rigor y mayores exigencias, esto hace que un autor desconocido no venda 1000 a lo mejor solo vende 100”, comentó José María Espinasa, presidente de la Alianza de Editores Mexicanos Independientes (AEMI).

“Hoy en día a los libros se les invierte en promoción casi como una película y evidentemente nosotros no podemos competir con eso, entonces en efecto hacemos un trabajo un poco arqueológico, de rescate, de volver a proponer cosas”, dijo Juan García Oteiza, de editorial Turner.

Es así, sin amedrentarse ni bajar la guardia, como estas guerreras de las letras se han dado a la tarea en las últimas dos décadas de apostar por libros con un fuerte carácter cultural, más diverso, crítico y libre; partiendo la mayoría de las veces de sus propios gustos.

“En realidad Sexto Piso surgió con un motivo muy preciso, que era publicar libros que tanto mis socios como yo, siempre queríamos leer, pero estaban en idiomas inaccesibles y también libros que tenían editoriales españolas y que en México nunca iban a estar, porque muchas veces los libros españoles o llegan muy caros o de plano no llegan”, expresó Luis Alberto Ayala Blanco, de Editorial Sexto Piso.

Algunas en solitario, otras en conjunto como las inscritas en la Alianza de Editores Mexicanos Independientes van aportando su granito de arena en la colocación de sus títulos en el gusto del lector, puesto que para sorpresa de muchos las librerías no resultan ser del todo sus aliados.

“En México hay muchos problemas sobre todo de distribución, los libreros no arriesgan casi nada, la verdad los que arriesgamos somos nosotros no, y eso lo sabemos desde un principio, de hecho el logo dice bastante de la empresa que queremos hacer, que es como arrojarnos a un vacío porque no tienes nada seguro”, indicó Felipe Rosete, co-editor sexto piso.

Ante el panorama por demás desalentador, un rayo de luz se vislumbra con la ley de fomento a la lectura y el libro con todo y el anhelado precio único, el cuál se dice, entre muchas otras cosas, recuperaría la confianza del público.

“El precio único es una manera de garantizar al lector que es el precio real, está acostumbrado en que lo encuentra en una librería en unos 100 pesos, en otra en 80 y en la de más allá en 120 y, no sabemos cuál es su precio real”, agregó Espinasa.

Seguros de su trabajo y sobre todo de que en México sí se lee, estas editoriales siguen sacando ases de la manga, pues saben que su gran ventaja sobre las grandes empastadoras de libros es que el límite no es precisamente el cielo.

“Es absolutamente coherente, cuida sus libros, cuida sus autores”, aseveró Daniel Goldín, escritor.

“Para que un libro se venda tiene que conjuntar varias cosas, desde un buen diseño, un buen nombre o un título o un buen texto, pero eso ha sido un poco complicado pues yo creo que poco a poco, ya cuando logran ver la colección completa checan los libros se pueden dar idea de ese par de libros tienen calidad”, añadió Guillermo Quijas, editorial Almadía.

Algunos más visionarios decidieron ponerse el salvavidas para una vez cruzado el charco causar eco en su propia tierra.

“La idea es esa que la entrada a España curiosamente también espero impacte en México y de manera retroactiva en América Latina”, concluyó Ayala Blanco.

Prestos a cristalizar sus planes los editores independientes siguen en pie de lucha y esperan, en un futuro no muy lejano, lograr que éste se convierta en un verdadero país de lectores con acuerdos comerciales más equilibrados, procesos de coedición y traducción con el resto de editoriales en el mundo.

España: El libro no pasa por su mejor momento

España: El libro no pasa por su mejor momento

La exportaciones de libros españoles en el ejercicio 2005 se redujeron en un 5,04 por ciento respecto al año anterior, las ventas alcanzaron 452,9 millones de euros y se registró un saldo neto positivo de 365,9 millones de euros, según el informe 'Comercio Exterior del Libro 2005', presentado hoy.

El informe anual, elaborado por la Federación Española de Cámaras del Libro (FEDECALI), refleja también una disminución de las importaciones y una evolución positiva del mercado Iberoamericano con un incremento de las exportaciones, que totaliza 147,51 millones de euros, especialmente dirigidos a los mercados de República Dominicana, 75 por ciento, Brasil, 73 por ciento, y Venezuela, 70 por ciento.

En cuanto al comercio con la Unión Europea, un mercado principalmente de fascículos, ha habido un ligero descenso del 8,36 por ciento, pero a la vez han aumentado las exportaciones a países como Holanda (45 por ciento), Suecia (40 por ciento) y Francia (7 por ciento) y sigue siendo el mayor mercado para las exportaciones españolas con 269,93 millones de euros en cifras absolutas.

Emiliano Martínez, presidente de FEDECALI y de la Federación de Gremios de Editores de España, dijo hoy en la presentación que la proyección del sector y los efectos económicos 'son razonablemente positivos' y consideró que el Instituto Cervantes es un buen motor del libro en el exterior.

Explicó que en el informe de 'Comercio exterior del Libro 2005' hay que tener en cuenta que en las cifras no se incluyen los datos de las variables relativas a los movimientos registrados en las 172 filiales de las empresas españolas establecidas en el exterior, que no se contabilizan como exportación.

El presidente de FEDECALI sugirió que en el futuro habrá que arbitrar nuevas formulas para procesar estos datos de manera que aporten un panorama general del consumo de libros y dijo que el descenso (33,53 por ciento) en la importación no va a suponer una disminución de la oferta, como lo avalan los 77.000 libros, entre títulos nuevos y reediciones que se han puesto en el mercado el año pasado.

El Director General del Libro, Rogelio Blanco, destacó la colaboración en el sector editorial y la importancia de este mercado, tanto por el número de empresas como por el empleo que genera, con una producción de 310.000 títulos con una tirada media de 4.422 ejemplares por título, a un precio competitivo, '12,16 euros no es caro', dijo.

Angel Martín Acebes, presidente ejecutivo del Instituto de Comercio Exterior (ICEX), explicó el apoyo a la internacionalización del sector que, durante el presente ejercicio 2006, va a recibir 1.800.000 euros, de los cuales 800.000 son aportación de la Federación de Gremios de Editores (FGEE).

La promoción del libro se va a dirigir a tres áreas: Ferias, donde el libro español ya está presente en las más importantes del mundo, Nuevos Mercados, con un apoyo específico al mercado de Estados Unidos y en el Area de Derechos de Autor, donde se estiman unos ingresos de 40 millones de euros.

Martín Acebes añadió que se trata de un sector estratégico con una importancia económica y un potencial internacional ligado al crecimiento y al aprendizaje del español 'uno de los pocos con superávit en la balanza comercial'.

El sector trabaja, con el apoyo de ICEX y la FGEE, para introducirse en Asia y este año las editoriales españolas estarán presentes en la Feria del Libro de Calcuta y de Tokio, y a finales de agosto acudirán 31 empresas españolas a la Feria del Libro de Pekín.

También se ha puesto en marcha un plan del Libro Español en Estados Unidos para potenciar el conocimiento de la oferta editorial española entre los profesionales y los prescriptores de opinión de la industria del libro en Estados Unidos.

El CES apoya precio fijo del libro y descuentos en los de texto

El CES apoya precio fijo del libro y descuentos en los de texto

El Pleno del Consejo Económico y Social (CES) dio hoy el visto bueno al anteproyecto de Ley del Libro y manifestó su apoyo tanto al mantenimiento de un precio único para el libro en todos los puntos de venta, como al sistema vigente de descuentos ilimitados de los de texto.

Este órgano consultivo señala en una nota que la existencia de un precio único del libro -contemplada en el borrador de la ley que el Consejo de Ministros estudió el pasado 12 de mayo- 'garantiza la pluralidad' y 'permite la supervivencia de la red de librerías'.

El CES considera también positivo el sistema vigente desde el año 2000 de descuentos ilimitados de libros de texto, que en los grandes establecimientos son de hasta el 25 por ciento del precio, puesto que 'facilita a las familias el abaratamiento' del coste de adquisición de estas publicaciones.

Este es uno de los puntos más controvertidos de la futura ley, al que se oponen la Federación de Gremios de Editores de España y los libreros por entender que perjudica a los pequeños establecimientos, cuyas ventas dependen en un alto porcentaje de los libros de texto.

El CES ha valorado 'positivamente' el anteproyecto de Ley de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas, que ha sido aprobado en la sesión plenaria de hoy con cuarenta votos a favor, uno en contra y dos abstenciones, aunque ha identificado varias carencias a la hora de abordar el fomento de la lectura.

Entre ellas, el organismo menciona la 'falta de referencias' a ámbitos relacionados con el mundo del libro, como la reciente legislación de propiedad intelectual o la Ley Orgánica de Educación.

Respecto a la asignación presupuestaria, que el Anteproyecto cifra en 431 millones de euros de inversión en ocho años, el CES considera que 'es insuficiente' para convertir a las bibliotecas en 'verdaderos centros culturales', porque 'únicamente' se orienta a conseguir los niveles de dotación bibliográfica recomendados por los organismos internacionales.

Además, indica que 'las propuestas en materia de lectura y revitalización de las bibliotecas' que hay en la futura ley 'son en exceso generales',


Así, el CES señala que el texto 'adolece de cierto continuismo' respecto a la actual legislación, la Ley del Libro de 1975, cuya revisión aplaude este órgano consultivo por tratarse de un marco 'preconstitucional' y obsoleto.

Se lee y se escribe más que nunca

Se lee y se escribe más que nunca

vía Diadeweblogs me llega un interesante artículo que firma Javier Celaya.

Conversaciones enredadas sobre libros. En dicho artículo se hace una gran reflexión sobre cómo Internet está modificando el concepto de comunidad y está permitiendo más acceso a contenido (en la creación y en la lectura).
revelador también es el párrafo en el que se analiza la postura de los profesionales del libro ante estas nuevas formas de fomento de la lectura.
Javier lo expresa así:

"No obstante, existen todavía demasiados profesionales del sector del libro (editores, libreros, bibliotecarios, profesores, Ministerios y Consejerías de Cultura, entre otros) que siguen teniendo muchas dudas acerca de la eficacia de estos nuevos medios de comunicación a la hora de fomentar la lectura de libros."

En nuestro país, por ejemplo, la FGEE anuncia que el próximo otoño, entrará en funcionamiento www.libro-es.com, con el objetivo de que los más de 300.000 títulos vivos en los catálogos de los editores españoles no sean invisibles

Emiliano Martínez, expresó la visión de los editores de la siguiente forma:

"Ahora, la comunicación y los textos se cuelgan y circulan por la Red. Estamos, pues, en otro escenario. Quizá porque la evolución es gradual y estamos en medio de ella no nos parece que las cosas hayan cambiado tanto. Los rasgos nuevos que incomodan e inquietan los señalamos como defectos o elementos a corregir y eliminar, sin darnos cuenta, quizá, de que sean definitorios del cambio climático en el que ha entrado nuestro ecosistema".

El exceso, la velocidad, el cambio, la diversidad, la pluralidad son algunos de los ejemplos que vive el sector, cuyos ingresos, por otra parte, "están estancados en moneda constante desde hace varios años".


Sin embargo, esta visión acertada, no parece completa cuando "choca" con google.com y su buscador de libros.
¿Por qué hacer algo que ya existe y es mejor?

En cualquier caso, estamos de acuerdo: se lee mucho más, se escribe mucho más pero sobre todo DE FORMA DISTINTA.

Libros al Peso

Libros al Peso

Me llega un curioso artículo escrito por Juan Jiménez el 17/07/06 en El Periódico de Extremadura: Libros al Peso.
Y me lo confirman en Madrid: Carrefour ofrece libros al peso. El artículo tiene gracia, pero la reflexión no tanto ¿Cultura por kilos o simplemente libros que sobran y pierden "casi" todo su valor?.

Libros al peso por Juan Jiménez:

Hace unos días, cuando fui a hacer la compra a una gran superficie, tropecé con un tenderete donde vendían libros al peso. Allí encontré al octogenario escritor don Eliseo García comprando 526 gramos de libro, concretamente de Conductas de la vieja urbanidad , del fallecido periodista y escritor Luis Carandell .

Los libros estaban colocados sobre una gran tarima, formaban torretas que simulaban rascacielos de una gran ciudad: Manhattan podría ser. El libro que había adquirido don Eliseo pesaba en exceso para ser más bien menudo, tenía unas pastas sólidas que apretaban dos centímetros de páginas rígidas y sustanciosas, carne loncheada de papel de primera calidad. Decía don Eliseo que ese modus operandi de encasquetar libros al respetable no es de su agrado por considerarlo vulgar; que una cosa son los lomos de los cerdos y otra los de los libros. Según don Eliseo el ser humano ha nacido para vender y venderse, eso no es nuevo, pero esta estrategia para vender la cultura por arrobas sólidas se escapa de su entendimiento, y quizá de su aprobación. Aunque resaltaba el octogenario literato lo paradójico de encontrar a la venta en un popular tenderete ese medio kilo de libro que rememora las refinadas costumbres al uso de la educada y pudorosa burguesía decimonónica, tan amiga de usar infinidad de prendas para taparse.

Justo cuando me trasmitía don Eliseo su parecer, una pareja hombre-mujer vestidos a la moda de Miami -ya saben, como si fueran a la playa, pero sin sillas ni sombrilla-, se acercaron al puesto, dieron un vistazo, luego él se alejó para ir a otra sección mientras le decía a ella: "Coge tres kilos de literatura erótica, que pesa menos porque los personajes van desnudos y entran más".

Don Eliseo, al escuchar aquel comentario, me dijo riendo: "Juanito, ya sé porqué mi libro pesa tanto".


¿Podemos parar Internet?

¿Podemos parar Internet?

"los editores podemos pensar que Internet va a ser mejor para nuestro negocio, o podemos pensar que va a ser perjudicial. Pero una cosa está clara: No podemos parar Internet...." (Editor Anónimo)

Leo en El Cultural de El Mundo una entrevista a Beatriz de Moura (Tusquets) y Adolfo García Ortega (Responsable de ficción de Planeta) y me llaman mucho la antención un par de preguntas y sus respuestas:

¿Internet puede poner en peligro la supervivencia de las editoriales?
A. García Ortega:
Sinceramente no creo que internet sea, en sí, hoy en día una amenaza. Pero en el a futuro puede serlo, y no por el camino obvio de que el libro pueda o no descargarse para ser leído en papel, sino por la circulación de los textos y las nuevas maneras de no-explotación de esos mismos textos. Me refiero a que los autores pueden ser ingenuos a la hora de volcar su obra en internet, y que los editores pueden ser también ingenuos si no ven que puede sucederles algo parecido a lo que ha ocurrido ya con la música o el cine. Internet, a medio plazo, puede ser una gran sangría económica para el sector. Incluso en el ámbito de la comercialización del libro.

B. de Moura:
Ningún medio de expresión artística ha desplazado nunca a otro. Este discurso catastrofista se oye desde que, en el siglo XIX, se decía que la fotografía y el cine iban a acabar con las artes plásticas y las galerías de arte. Que nadie se alegre aún antes de tiempo: las editoriales están ahí para rato, porque siempre habrá escritores que deseen publicar en soporte papel y siempre habrá librerías para exhibir y vender sus obras. Ahora bien, estamos pasando por un periodo de transición en el que muchas cosas deberán cambiar, renovarse, reubicarse y amoldarse a nuevas circunstancias, porque todo muta cuando hay vida. Y vale más que vayamos acostumbrándonos a espabilarnos en un mundo globalizado porque está ahí para quedarse y, por tanto, no hay más que tres salidas: o bien procurar no morir en el intento de sobrevivir capeando dificultades, o bien vivir en la nostalgia permanente de los buenos viejos tiempos y dejarse morir, o bien directamente tirar la toalla.

El fraude de internet
¿cuáles son los más acuciantes, los que exigen una respuesta decidida e inmediata?
A. García Ortega:
Los más acuciantes, creo yo, son aquéllos que tienen que ver con la explotación fraudulenta, sea cual sea el medio empleado o el tipo de fraude. Obviamente la propiedad intelectual es un derecho que hay que proteger absolutamente. Internet o la piratería explícita, que hasta ahora no ha sacudido el mundo del libro tanto como otros de la industria cultural, pueden llegar a hacerlo si irrumpe en el engranaje del libro algún método de explotación que conculque el status quo alcanzado, y pienso, claro está, en la circulación de los textos en la red sin ninguna protección posible.

B. de Moura:
El desafío más nuevo al que debe, ahora ya, enfrentarse la propiedad intelectual y al que, al menos en España, todavía no hemos prestado la atención que merece, es el que constituyen las megaempresas multinacionales que digitalizan libros todavía sujetos a derechos de autor para colgarlos libremente en Internet. Ríase del problema de la piratería tradicional mediante la reproducción fotocopiada o impresa de libros de texto, de información general, de obras de creación, etc. El soporte era siempre el mismo, tangible, perfectamente identificable. En cambio, mediante la digitalización en internet, esa obra deja de ser tangible y controlable. Yo conozco a gente que trabaja en editoriales y agencias literarias, que conoce perfectamente el problema, que incluso se muestra severísima a la hora de redactar un contrato de autor y que, en cambio, ahora ya le parece normal bajarse, sin que se le caiga la cara de vergüenza, toda suerte de música de su ordenador. ¿Quién hubiera dicho hace tan sólo cinco años que eso habría podido ocurrir?


Lo dicho: si el debate está en si se puede o no parar Internet.....

Los editores creen que han perdido su queso

Los editores creen que han perdido su queso

Fuente:Los Cuentos de la Luna

«Últimamente se han vendido muchos libros sobre “autoayuda en economía”. Libros como “¿Quién me ha quitado mi queso?” y otros del mismo tipo. Libros que hay que leer en su propio contexto y saber que no siempre son aplicables a todas la situaciones y problemas. Creo que los editores de estos libros han cometido el pecado de leerlos, y lo que es peor creérselos a pies juntillas. Y se han convencido de eso de “buscar nuevas vías de comercialización”, “encontrar el cliente final”, “aplicar marketing directo”…., y otra multitud de nuevas técnicas de venta, que están bien, pero no sirven para todos los productos y todos los mercados. Este empacho de lectura de “autoayuda”, junto a una situación económica complicada y a una crisis de identidad creciente, les ha hecho creer que están perdiendo el “queso”. Y se han puesto a vender directamente a los colegios, APAS, empresas….., y otros colectivos. Ya habían decidido vender su alma a los grandes distribuidores e hipermercados, y ahora piensan vender el resto del cuerpo. Tal vez piensan conseguir de esta manera una nueva juventud para sus editoriales, pero deberían haber leído otros libros, como el “Fausto” de Goethe, y aprenderían que los pactos contra natura siempre tienen un coste oculto, que termina por no compensar.

En este caso, se olvidan que su supervivencia pasa por la fidelidad de la clientela, por la especialización, por el conocimiento real de su fondo, por la venta de todos sus libros y no de libros con una rotación de un mes, por la edición de calidad, por la promoción de autores…… por una multitud de factores que son los que hacen que editar sea un placer y un negocio. Y eso solo lo conseguirán con las librerías especializadas. Lo demás es una huida hacia delante. Una huida hacia el abismo.»

Frases para pensar

Frases para pensar

Frases destacadas pronunciadas en el postgrado en
edición global en español y edición internacional – 4ª edición

Rebecca Beltrán Jiménez

・ Aurelio Major – 2 de febrero de 2006
“Nunca ha sido más fácil publicar que en este momento.”
“Hay más escritores que tiempo para leerlos.”
“El editor tiene siempre un papel marginal, subsidiario, y no debe confundirse con el papel
del escritor: vive de él en una relación parasitaria.”
“Un editor de raza no es más que alguien que ha alguien que ha leído y quiere compartir
sus lecturas con los demás.”
・ Jorge Herralde – 6 de febrero de 2006
“Un pecado original, o al menos inconsciente, de las editoriales que empiezan es pensar
que el trabajo del editor termina cuando el libro se imprime. En ese momento comienza un
trabajo más arduo aún si cabe: la distribución y la promoción.”
“En Anagrama nos guiamos por la vocación cultural, con cuidado de que esto no sea
demasiado catastrófico.”
“Para conseguir grandes contratos (por ejemplo para un autor como García Márquez,
Vargas Llosa...) un agente literario es lo más indicado, pero para dar a conocer en un país a
un autor minoritario quien mejor puede llevar a cabo esta tarea es un buen editor.”
“Los sistemas de pago en América Latina están regidos por el azar.”
“En las editoriales independientes, la calidad es su garantía de supervivencia y los
distribuidores, su cuello de botella.”
“El objetivo de una editorial independiente ha de ser ganar por lo menos el suficiente
dinero como para continuar editando. Si no es así, se acaba la independencia.”
“La impresión bajo demanda puede revitalizar los catálogos de las editoriales.”
・ Xavier Mallarfré – 7 de febrero de 2006
“No sólo hemos de pensar en quienes ya consumen libros sino también en los que no. Y
todo esto teniendo en cuenta las nuevas tecnologías, las nuevas inquietudes... Este reto ya
empezó con Gutemberg.”
“Es una suerte que midamos el éxito de una editorial por los libros que se compran y no
por los libros que se leen.”
“El patrimonio de las editoriales está en los inmuebles que haya sido capaz de comprar y en
los stocks de sus almacenes.”
・ Miquel Alzuela – 7 de febrero de 2006
“Los editores en Brasil son ricos.”
“Si queréis trabajar, hay sectores mucho mejores que la edición, no lo dudéis. Pero si lo que
queréis es editar, montad vuestra propia editorial. Trabajar para otros es una mierda.”
“No te pienses que Herralde es más listo que tú”, me dijo Alzuela mirándome fijamente a
los ojos. Dudo de la veracidad de esta frase. Ahora bien, si de lo que se trata es de recoger
las frases más significativas e impactantes, esta no puede faltar en mi antología particular.
・ Juan Felipe Sandoval – 9 de febrero de 2006
“En América Latina la logística es costosa porque la infraestructura de comunicaciones es
muy deficiente.”
“La impresión digital no es una tecnología que entre a competir con el offset: es una
tecnología más con otra filosofía.”
・ Guillermo Schavelzon – 13 de febrero de 2006
“En los últimos quince años se ha pasado de la edición artesanal a la edición industrial o de
mercado.”
“La decisión editorial, la decisión de qué se va a contratar y qué no, ha pasado al área
comercial y de marketing.”
“Últimamente en los grandes y medianos grupos editoriales las figuras directivas tienen un
perfil más similar al del gestor que al del editor, y ven al autor como un proveedor más sin
tener en cuenta las especificidades de su problemática.”
・ Maribel Espinoza – 14 de febrero de 2006
“Existe la creencia entre los compradores de libros de la Comunidad Andina de que el
precio justo del libro es el pirata, y esta idea también la comparten algunos gobiernos.”
“La diversidad cultural es uno de los temas bandera de los editores de América Latina: sólo
la supervivencia de estos editores puede garantizarla.”
・ Jordi Nadal – 14 de febrero de 2006
“En el mercado editorial en español la demografía juega a nuestro favor.”
“El sector editorial es uno de los poco en los que España es globalizadora y no
globalizada.”
・ Ana María Cabanellas – 16 y 17 de febrero de 2006
“La edición en América Latina ha sido un gran bastión contra las dictaduras.”
“Muchos editores no ven con buenos ojos la venta de libros con los periódicos porque los
consideran saldos, pero yo pienso que no es así, ya que abre la posibilidad de conseguir
nuevos lectores.”
・ Blanca Rosa Roca – 17 de febrero de 2006
“Aunque hablemos el mismo idioma, en una multinacional la comunicación de la dirección
entre la casa de España y las de América Latina no es fácil.”

Extraído de la web de Jordi Nadal
www.jordinadal.com

El Libro: Desafíos para el Sector

El Libro: Desafíos para el Sector

ConValor publica un texto anónimo interesante sobre los desafíos para el sector editorial:

"- Credibilidad. Hacer ver la profesionalidad en: lo cultural, lo comercial, la gestión, la comunicación...

- Cohesión del Sector como única fuerza y no como varias encontradas: editores, distribuidores, libreros...

- Cribar. Seleccionar en un abanico tan amplio en pro del libro de calidad, para editar, apoyar, seleccionar, lanzar, promocionar lo que realmente responda a unos criterios. El LIBRO es más que cualquier cosa que se deja encuadernar.

- OPTIMISMO, buen humor. Dejar los discursos del lamento que se escuchan año tras año en ferias, congresos, encuentros del sector...

- Ganar cierta adhesión del nuevo gobierno para que también se comprometa por la cultura: en leyes, reformas educativas, apoyo y subvención a nuevas iniciativas, espacios culturales en los medios que no queden reducidos a una hora semanal de madrugada en TV2.... Forzar para retomar el programa cultural del PSOE que anunciaba Carmen Chacón antes de las elecciones."