Sobre producción y ecología
Vía: soybits
Flat World Knowledge, editorial de libros de texto gratuitos y abiertos, anunció que en agosto empezará una prueba de calidad de sus libros con cientos de estudiantes de 15 universidades de Estados Unidos. Las pruebas durarán hasta el final del semestre.
Con la plataforma abierta de Flat World, los estudiantes tendrán acceso a libros de texto completos sin cargo alguno, con la opción de comprar formatos alternativos del mismo contenido, como versiones impresas o en audio por $30 y $25 respectivamente, y complementos para el estudio como guías en podcast, tarjetas flash para teléfono móvil, etc. Los libros de Flat World también podrán ser adaptados y personalizados por los profesores.
Según Jeff Shelstad, cofundador y CEO de Flat World Knowledge:
El modelo tradicional de publicación de libros de texto ya no sirve a los intereses de los alumnos, los educadores ni los autores. Los libros de texto son demasiado caros para los estudiantes y demasiado inflexibles para los profesores. Y los autores, la mayor fuente de valor en esta industria, se quejan de que les exijan revisiones cada vez más rápidas y de su compensación por esas revisiones.
Vía:
"¿Y qué se viene? El fin del libro como soporte técnico, nunca el de la literatura. Ya lo estamos haciendo para otro tipo de textos y dentro de no mucho leeremos literatura en e-books, en celulares, en pantallas de computadores y relojes. ¿Una tendencia? La fábula, la parábola, las formas narrativas cada vez más breves. No otra cosa son Seda, de Baricco, El perfume, de Süskind, casi todas las novelas de Amélie Nothomb. ¿Otra tendencia? La opuesta, la novela de más de quinientas páginas que, a lo mejor, volveremos a leer por entregas, como en el XIX, pero ahora en nuestras pantallas. "
Mauricio Electorat
Vía: El País.
Un informe del gremio de editores sostiene que los peores índices de lectura se dan entre personas mayores.- España es uno de los países de Europa con niveles de lectura más bajos
El director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE,) Antonio María Avila, ha asegurado hoy que España tiene un "atraso" con respecto a la media europea en índice de lectura "motivado por cuestiones históricas" y que "se acentúa" en regiones como Andalucía, Extremadura y Galicia. Estos datos se deducen del Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros de 2007, presentado con motivo de la inauguración de la campaña Lee en la playa, y que ha revelado que España
Para Avila, estas cifras deben cambiar "ya que la lectura es la llave de plata para entrar en la sociedad del conocimiento".
El barómetro arroja datos como que el 56,9% de los españoles mayores de catorce años se declaran lectores frecuentes u ocasionales, mientras que el perfil de personas que menos leen "se da entre los mayores, normalmente pertenecientes a ámbitos rurales y analfabetos funcionales". Según Ávila, España es uno de los países europeos con menor índice de lectura, ya que la media de libros por universitario es de 23, mientras que "en lugares como Harvard esta cifra se sitúa en 1.423 libros".
El índice de lectura crece hasta el 56,9%
Por otra parte, el barómetro revela que el perfil de los lectores que prefieren la novela en castellano como género literario responde al de una mujer universitaria, joven y perteneciente al ámbito urbano. El director de los editores se ha mostrado optimista, ya que el índice de lectura en España "ha superado la media de los tres últimos años situándose en el 56,9%". Las comunidades de Madrid, con un 65,7%, Cataluña (59,3%) y Canarias (58,7%) superan la media nacional del índice de lectura, mientras que Andalucía (52,2%); Castilla-La Mancha (51,8); Galicia (51,2%) y Extremadura (49,5%) son las que se sitúan en las últimas posiciones.
La Federación de gremios de editores de España ha puesto en marcha la III edición de la campaña Lee en la Playa, bajo el lema 20.000 libros de viaje submarino y acogerá diversas actividades en las que personajes literarios visitarán decenas de playas españolas, a las que llegarán a bordo del Nautilus para inculcar el hábito a la lectura entre los bañistas.
Un nuevo Amazon Kindle podría estar cerca. Es lo que apuntan en CrunchGear, donde indican que una información supuestamente filtrada y fiable les ha indicado que el Kindle se renovará en el mes de octubre.
Las nuevas características del nuevo Kindle serían una reducción del tamaño manteniendo la pantalla de 6 pulgadas (esto es, eliminando los bordes laterales), nuevos colores en la carcasa y manteniendo todas las funcionalidades del dispositivo actual, que recordemos fue presentado en noviembre del 2007.
Resulta que, al contrario de lo que indica este rumor, fuentes oficiales de Amazon han indicado que no tienen en mente realizar ningún lanzamiento pronto. Es por esta última palabra, pronto, por lo que no sería descabellado que el rumor que tratamos en esta entrada se haga realidad para, recordemos, el mes de octubre.
Los lectores de eBooks en España no están teniendo éxito en absoluto, ya que lo poco que hay son pequeñas empresas que no han promocionado bien su producto. Sería una jugada maestra que Amazon distribuyese el nuevo Kindle en todo el mundo, basando su oferta más que en el terminal (con un precio actual de 359 dólares), en crear una biblioteca de libros similar a la que iTunes tiene en el ámbito de la música.
A su vez, según la misma fuente Amazon estaría ya preparando un nuevo Kindle para el 2009, con un tamaño mayor (aproximadamente el de un A4) y también en varios colores diferentes.
Leo un grandísimo post en el blog de Enrique Dans como respuesta al artículo firmado por Javier Cremades en ABC:
Está claro que el tal Cremades se lo ha puesto fácil a Enrique Dans pero el post que ha escrito me parece brillante y la metáfora del autobús una de las mejores para definir lo que Google significa hoy en la Red.
También es evidente que Google ha dejado de ser esa empresa simpática y chula que nació en un garaje fruto de una idea de dos semiadolescentes llenos de granos (ahora MBA honoris causa). Es lógico que ahora que dominan Internet, ya no resulten tan simpáticos.
Pero, pese a quien pese, Google sigue muchos pasos por delante de todos y marcan las tendencias de la Red manejando el tráfico de Internet. Así que si quieres montar tu quiosco en Internet, más te vale presentarse debidamente aseado a la araña de Google y no sólo abrirle la puerta sino hacer que se sienta tán cómoda, que se quedaría a vivir en tu casa durante toda su vida. (yo tampoco soy representante de Google).
Muchos negocios .com en nuestro país han triunfado sencillamente por que sus emprendedores han sabido entender esto y su "soberbia" no les ha impedido convertirse muy gustosamente en "googledependientes".
Mientras el autobús siga parando cargadito de clientes con la cartera llena.... como también diría Groucho Marx: estos son mis principios, si no les gustan (a Google) tengo otros.....
Vía:Ecodiario
La Biblioteca, ya desde Alejandría, es el faro del saber, la bahía en donde se han resguardado la memoria, el conocimiento y la continuidad de la historia. Un edificio en el que se citan coherentemente los libros que han sobrevivido a la insidia y sobre los que se ha construido la modernidad. Un templo que afronta una revolución ptolemaica y camina hacia una "biblioteca de la totalidad". Lo que Jorge Luis Borges imaginó como la biblioteca de Babel.
Con la extensión planetaria del ciberespacio ha renacido la vieja pretensión de reunir todo el conocimiento generado por la Humanidad. Esa biblioteca del futuro, sin muros, es ya del presente. Está siendo erigida en un "lugar donde todos los textos pueden ser convocados, reunidos, leídos": la pantalla del ordenador.
Ese lugar que, como dice Roger Chartier, "hace coincidir, como soñaban los biógrafos del Renacimiento, la particularidad del lugar en donde se encuentra el lector y la universalidad del saber del que éste puede adueñarse". Tres grandes "bibliotecas universales" están a punto de ser ya una realidad, después de arranques, más o menos, dubitativos: entre las tres, pondrán en la red con libre acceso más de treinta millones de títulos en los próximos años. El mito del "mundolibro" se hace real.
1. GOOGLE BOOK SEARCH
Google Book Search (www.books.google.com), nacido en 2004 como Google Print, surgió con la pretensión de poner a disposición del público en la red los fondos de la Biblioteca Pública de Nueva York y de varias universidades anglosajonas, como las de Stanford, Harvard y Oxford. A éstas se les fueron uniendo diversas instituciones académicas de todo el mundo.
Entre esas instituciones están la Biblioteca de Cataluña y la Universidad Complutense de Madrid. Editores y autores, no sólo de España, se han opuesto radicalmente a la pretensión de Google de poner a disposición en la red "todos los libros del mundo", unos 15 millones según la estimación del buscador.
El derecho de autor, de momento, lo impide, aunque Google habla ya de 8 millones de libros disponibles. Lo cual introduce un sesgo inquietante: que la cultura libresca más reciente ?la sujeta a derechos? quede relegada ante una cultura digital que, paradójicamente, se refugia en los libros del pasado. El debate tan sólo ha comenzado.
La expansión del saber no tiene límites
Así lo subraya Ben Burell, manager de Google Book Search Library Partnership, una de las divisiones de la compañía norteamericana, al explicar su objetivo de crear la gran biblioteca mundial digitalizada. "Pretendemos digitalizar todos los libros del mundo y hacerlos accesibles a toda la sociedad", explicó Burell durante una conferencia pronunciada hace pocos días en los cursos de verano de la Universidad Complutense.
La digitalización que propone Google permitirá buscar cualquier libro en la red haciendo un solo clic, descargárselo si es de dominio público o si el autor ha dado el consentimiento. En un futuro próximo, ofrecerá un servicio denominado "My library", en el que cada usuario podrá elegir sus libros favoritos y tener su propia colección digital.
En estos momentos, Google Books es consultable y permite acceder de forma simple al contenido de miles de libros, es decir, que puede escribirse cualquier palabra y el sistema nos muestra todos los libros que la contienen.
2. LA BIBLIOTECA DIGITAL EUROPEA
Tras el llamamiento en 2005 a los jefes de Estado y de Gobierno de varios países europeos a petición del presidente de la Biblioteca Nacional de Francia, Jean-Noel Jeanneney, la UE ha impulsado y fomentado el incremento de políticas de digitalización del patrimonio literario y científico nacionales, pensando, como segundo paso, en unirlos en la Biblioteca Digital Europea en una respuesta evidentemente y política al acuerdo alcanzado por Google con algunas de las más prestigiosas universidades y bibliotecas del mundo anglosajón.
Ese fue el germen de Europeana, el nombre de la futura Biblioteca Digital Europea (www.theeuropeanlibrary.org), que impulsó el Gobierno francés y que quiere ser una alternativa a la biblioteca digital de Google. En 2010 contará con más de seis millones de libros, películas, fotografías y otros documentos de países de la Unión Europea. Lanzará su prototipo en noviembre de 2008.
La biblioteca europea tiene el apoyo de Alemania, España, Hungría, Italia y Polonia. El año pasado, 23 bibliotecas públicas europeas ya se habían adherido al proyecto. Por otra parte, como le está sucediendo a Google, el proyecto ha provocado la reacción de los gremios editoriales que consideran que pueden perjudicarse los derechos de autor y de propiedad de las ediciones digitalizadas.
Cambios en el derecho de autor
El rechazo ha abierto un intenso debate en el seno de la Comisión Europea, decidida a readaptar el derecho de autor a la realidad digital, estudiándose, de momento, la aprobación de una cláusula de "uso justo", similar a la que existe en la normativa norteamericana; restringir el periodo de protección; conceder a las bibliotecas el derecho a copiar, digitalizar y catalogar sus fondos y presentarlos en su sitio de Internet. Así como crear un derecho de préstamo digital acompañado por un mecanismo de remuneración, idéntico al "canon bibliotecario".
En la actualidad, el portal ya es consultable y cuenta con unos primeros fondos digitalizados de varios países, entre los que destaca la colección Gallica (Biblioteca Nacional de Francia). España va a colaborar por medio de la Biblioteca Nacional, que coordina varias iniciativas españolas entre las que cabe destacar la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com/), promovida por la Universitad de Alicante, y que recoge las obras más destacadas de la tradición literaria española.
3. LA BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL DE LA UNESCO
La Unesco y la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos - que hacen de ella la mayor biblioteca del mundo- firmaron en octubre de 2007 un acuerdo en Paris para la creación de una Biblioteca Digital Mundial, que digitalizará materiales excepcionales y raros procedentes de bibliotecas e instituciones culturales del mundo entero, y que serán difundidos gratuitamente en Internet.
Los documentos digitalizados incluirán manuscritos, mapas, libros, partituras musicales, grabaciones sonoras, filmes, grabados y fotografías. El prototipo de la biblioteca ya se encuentra en fase de ensayo y fue exhibido en el marco de la trigésimo-cuarta Conferencia General, máximo órgano de toma de decisiones de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que reúne a representantes de sus 193 Estados miembros.
El modelo funciona en las seis lenguas oficiales de las Naciones Unidas, árabe, chino, español, francés, inglés y ruso, además de en portugués, y cuenta con un sistema de navegación y búsqueda por lugar, fecha, tema e institución participante.
Por una cultura gratis
En un comunicado, la propia Unesco anunció que la iniciativa obedece "al propósito de promover el entendimiento entre las naciones y las culturas, de incrementar la calidad y diversidad de los contenidos culturales en Internet, y de fomentar la erudición".
Eso es: la idea es más que monumental, pues no sólo será cuestión de libros, sino también de manuscritos, mapas, libros, grabados, fotografías, partituras musicales, grabaciones sonoras y películas.
La idea fue lanzada en 2005 por el director de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, James Billington.
En cualquier caso, estamos de nuevo ante la palabra mágica: gratuidad. La Unesco y la Biblioteca del Congreso de EEUU, fundada en 1800 y que posee 134 millones de libros y documentos en más de 450 lenguas, conservados en todo tipo de soportes y formatos, han anunciado que tan sólo ofrecerán libros y documentos de dominio público para evitar cualquier tipo de conflicto con los derechos de autor.
Once millones de libros ya listos
La puesta en marcha, según anuncia la Unesco, será a finales de este año o principios de 2009, aunque aún en fase Beta o experimental en http://www.worlddigitallibrary.org. En cualquier caso, la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos dispone ya de 11 millones de ítems digitalizados que estarán a disposición de quienes entren en la web de inmediato.
De momento, ya se han sumado al proyecto la Biblioteca Nacional de Brasil, la Biblioteca Alejandrina y la Nacional de Egipto, y las Bibliotecas Nacional y Estatal de Rusia. Así como otras, como la Biblioteca Digital Iberoamericana y Caribeña, puesta en marcha hace años por la propia Unesco.
Lo poco que se sabe del prototipo de la futura web es que se caracterizará por incluir un motor de búsqueda en múltiples lenguas, contendrá varias posibilidades de recuperación y visualización de los materiales, y ofrecerá cronologías, mapas y presentaciones exhaustivas efectuadas por universitarios y especialistas en conservación.
Vía:El Cultural
Joaquín Palau (RBA) y Manuel Borrás (Pre-Textos) rinden cuentas
Aunque en estas fechas se vende un 30 por ciento del total del año en España, la temporada literaria está a punto de acabar. Por eso, y antes de que nos abrumen los lanzamientos de otoño, dos de nuestros más destacados editores, Joaquín Palau (RBA) y Manuel Borrás (Pre-Textos), hacen balance de cifras y ventas, y hablan sin pudor de la crisis, los espejismos del mercado y las modas, y de las grandes sorpresas y decepciones de un curso editorial que no todos han logrado aprobar.
Amable y generoso hasta la perversión, resulta muy fácil imaginar a Manuel Borrás (Valencia, 1952) en uno de los grandes salones de la Ilustración, alentando a los Voltaire y Diderot de turno a sacar lo mejor de sí . En realidad, lo hace aquí y ahora, con jóvenes pensadores y poetas de las dos orillas. Joaquín Palau (Barcelona, 1958), en cambio, derrocha energía y maneras de alto ejecutivo de Wall Street, y sabe tanto de libros como de cuentas de resultados. Mientras Borrás creó hace 32 años la editorial Pre-Textos, junto a Manuel Ramírez y Silvia Pratdesaba, y se ha convertido en referencia de todos los pequeños sellos independientes por su exigencia, Palau abandonó Destino hace algo menos de dos años para encabezar un proyecto editorial de envergadura: crear de la nada un nuevo sello, RBA Libros, en el seno de un macrogrupo volcado en la rentabilidad de todos sus productos pero que también exige calidad. En algo coinciden: pocos conocen como ellos el mercado editorial y sus miserias.
¿Qué impresión les deja la temporada a punto de terminar?
Manuel Borrás: Me parece que este año se ha publicado buena literatura, aunque quizá en una menor proporción a la literatura que a mi juicio no pasa la prueba del nueve. También se han seguido publicando buenas obras, entre ellas algún gran libro, aunque como lector, y no como editor, a mí me siguen sobrando muchos, demasiados. Las mesas de novedades me tienen muy aburrido.
Joaquín Palau: Mi impresión también es buena, aunque es cierto que en términos editoriales han dominado la temporada, al menos los últimos meses, lanzamientos estratosféricos de novelas como las de Ruiz Zafón o Ken Follet, que han frenado la venta de otras propuestas literarias. El mercado está sufriendo un poco la crisis, pero en cuanto a aportaciones literarias estamos como cualquier otro año.
Eso es estupendo, pero ¿cuáles han sido sus cifras esta temporada, a cuántos autores españoles han publicado y con qué tiradas?
J. Palau: Desde septiembre de 2007 hemos publicado 70 títulos, de los cuales 30 eran españoles, con una tirada media de 5.750 ejemplares.
M. Borrás: En nuestro caso han sido 56, de los que 24 eran españoles y 32 extranjeros, y nuestra tirada media es de 2.000.
¿Y cuáles han sido sus libros más vendidos?
M. Borrás: La manía, de Andrés Trapiello (unos 5.000 ejemplares); El cuarto de los niños, de Ángel Vázquez (2.000) y Verano tardío, de Adalbert Stifter (1.500), aunque este último acaba de salir. También se han empezado a vender de manera mucho más sostenida los libros de Darío Jaramillo.
J. Palau: Sin lugar a dudas nuestra estrella ha sido Las benévolas, de Jonathan Littell, con 100.000 ejemplares; Una novela de barrio, de González Ledesma, con 40.000, y Reyes Calderón con Los crímenes del número primo y 30.000 ejemplares. También hemos tenido, en el caso de Cristina Grande, un éxito importante de crítica, que se está traduciendo ya en ventas.
¿Quién dijo crisis?
Tu quoque? ¿También en el sector editorial, de la palabra innombrable, de la crisis, nada de nada?
M. Borrás: A nosotros no nos ha afectado, porque los resultados hasta ahora son positivos. Pre-Textos, en lo que llevamos de ejercicio, está vendiendo un 13 o un 15 por ciento más.
J. Palau: Bueno, yo creo que el sector sí está sintiendo la crisis; más aún, creo que se empezó a notar en diciembre. Cada vez se venden más ejemplares de menos títulos, y en cambio cuesta mucho mantener esa literatura de calidad que antes te podía ofrecer entre 5.000 y 15.000 ejemplares. Apoyar a ese grupo de autores que sin ser grandes éxitos permiten gestionar con sus ventas su obra cuesta cada vez más. Además, hoy el librero devuelve los libros con mayor anticipación y en más cantidad, así que la crisis por ahora nos la estamos lavando dentro del sector.
¿Y cómo la enfrentan los editores, en qué lo va a notar el lector?
J. Palau: A diferencia de las crisis de hace quince años, que algunos grupos solventaban editando más, hoy todos los grandes grupos estamos revisando nuestros presupuestos y programaciones. En el caso de RBA hemos reducido en todos los sellos de la casa, con la excepción de Gredos, un 25 por ciento la programación entre junio y noviembre de 2008.
Con todo, ¿cuáles han sido las mayores sorpresas de la temporada?
M Borrás. Para Pre-Textos, el gran paso adelante en lo que al público respecta de un autor como Darío Jaramillo, y también la edición de El verano tardío, de Adalbert Stifter, del que existía una añeja y mala traducción de los años 40.
J. Palau: Para mí, el salto cualitativo de Cristina Grande. Esta temporada creo que no ha habido grandes sorpresas. Si miramos las listas de los más vendidos siempre estamos hablando de lo mismo. Con excepciones: creo que Vida y destino de Grossman (Círculo de Lectores/Galaxia) y Las benévolas han producido un impacto lector por encima de lo normal. No puedo catalogar El niño con el pijama de rayas de sorpresa literataria, porque no a está a la altura narrativa de los mencionados. Y la novela negra, que ha dado un salto adelante.
Descubrimientos y decepciones
¿Y decepciones?
M. Borrás: Para mí, en lo que a mi fondo atañe, la mayor decepción es que un escritor de la envergadura y la importancia del italiano Mario Rigoni Stern, que acaba de fallecer y del que yo he publicado dos libros, no sólo no haya vendido nada sino que no haya suscitado el más mínimo eco.
¿Y de qué descubrimiento están más orgullosos?
J. Palau: En nuestro caso hay tres libros de los que, en escalas distintas, nos sentimos especialmente felices: uno es Naturaleza infiel, de Cristina Grande: si alguna voz nueva, distinta, personal, ha nacido en el panorama literario español esta temporada, es la de Cristina Grande. Por otro lado está Reyes Calderón, que nos ha demostrado,con un thiller sorprendente, que es una autora de raza y con mucho futuro. Y en tercer lugar, y aunque no se haya vendido tan bien, La última hora del último día, de Jordi Soler, que merece convertirse en un gran éxito.
M. Borrás: Hay un autor nuestro, Javier Montes, que es muy prometedor en el campo de la narrativa. Como poetas, por ejemplo, Guillemor López o Juan Manuel Romero, que son muy jóvenes y con obras en ciernes muy interesantes.
¿Y ajenos, qué libros, qué autores, a qué editoriales envidian?
M Borrás: Pues a mí me gustaría destacar la labor benemérita que está realizando con la creación joven Random House Mondadori, con autores como Julián Rodríguez Marcos, con Cultivos. Entre los poetas, Sandra Santana o Mercedes Cebrián, aunque seguro que me olvido de muchos autores interesantes...
J. Palau: No pueden considerarse descubrimientos ni sorpresas, pero destacaría a Fernando Aramburu, y a Juan Casavella...
Dos autores de calidad que aún no son de lectura mayoritaria... ¿tienen razón los que aseguran que la literatura en España es hoy sólo cuestión de modas?
J. Palau: La literatura de calidad no es cuestión de modas, lo que no quiere decir que no haya modas en la literatura, sobre todo en la comercial, pero son movimientos paralelos que no siempre perjudican. Tampoco creo que, por ejemplo, Almudena Grandes tenga que preocuparse mucho porque Ken Follett haya vendido un millón de ejemplares, ya que son compatibles.
El vértigo de la moda
M. Borrás: Yo creo que no, que hay que distinguir siempre la auténtica literatura de la estereotipada. Ahora, por desgracia, sí que es cierto que la moda sigue teniendo su impronta, ya no sólo en la literatura como producto literario, sino como producto editorial. A mí me llama muchísimo la atención cómo determinados editores crean sus fondos a golpe de dossieres de prensa internacionales, sin arriesgar un criterio propio. Apostar a caballo ganador es muy fácil, pero desde el punto de vista de lo que tiene que ser un editor, que es o debería ser un rastreador, un buen sabueso, eso no conlleva ningún tipo de emoción.
El editor frente y con el mercado
¿Y qué importancia tiene el mercado en su trabajo como editor?
M Borrás: Yo como editor siempre hago la distinción que le robo a Juan Ramón Jiménez y explico que no editamos para el público sino para lectores. Pero, ¿qué es el mercado? Si son las cuentas de resultados, claro que es importante, porque nos permite la supervivencia, pero muchas veces hay una apelación al mercado ocultando algo más esencial en una época perversa en que la sociología precede a la verdad. Los metidos a sociólogos nos dicen que éste es el perfil de lo que están deseando leer las señoras de 18 a 45 años. Y eso se lo creen algunos editores y hacen obras para ese supuesto público.
J. Palau: Bueno, yo creo que estamos obligados a ser muy sensibles a los movimientos del mercado y a los intereses de los lectores, que son muchos y muy diversos, y mutables; tenemos que ver también cómo trabaja la competencia, y en qué han acertado y de qué manera... Sin embargo, tengo que destacar que la lista de los libros más vendidos no determina nuestra política editorial. En general las buenas editoriales, independientes o de grupo, cuando cuentan con un proyecto bien definido, con colecciones coherentes y sensatas, prefieren mantener esas líneas y no dar bandazos.
¿Y qué tal se defiende el autor del mercado, le condiciona mucho?
J. Palau: Depende del autor. Yo he conocido a escritores que te presentan una novela a medio escribir argumentando que se parece a otra que fue un éxito de ventas. También hay grandes escritores, la mayoría, que tienen su propio camino bien trazado y no se dejan influir en el sentido estúpido de la palabra, porque suelen ser leales a su propio concepto de la literatura.
M. Borrás: Yo me temo que sí hay gente que se deja comprar aunque también hay quien firma contratos millonarios y no se deja chantajear, y sigue siendo el escritor que siempre ha sido, mientras otros, que suelen ser mediocres, incluso estarían decididos a escribir aquello que ese hipotético público les está demandando. Si la pregunta es si se puede estar haciendo una literatura de corte y confección dirigida a captar un público, pues sí, pero ese público cautivo es circunstancial: al lector verdadero nunca se le da gato por liebre. Al resto me temo que se le engaña demasiado.
Demasiados valores efímeros
¿Así que reconoce que se da, que damos, mucho gato por liebre?
M. Borrás: Yo creo que sí, que se está apostando por valores muy efímeros. Si revisáramos lo que hace un lustro se ponderaba en la prensa diaria como literatura indiscutible nos llevaríamos muchas sorpresas.Es lo mismo que pasó hace una década con el boom de la literatura cubana: cada tres meses se descubría un nuevo genio indiscutible de la narrativa cubana contemporánea. Y eso se puede extrapolar a la literatura polaca, a la francesa...
J. Palau: A mí lo que me da coraje es que se alabe una novela fallida sólo por el prestigio de su autor, mientras se maltratan obras espléndidas de autores poco conocidos.
Pues, para intentar a evitar esos errores, ¿por qué no nos adelantan los títulos con los que van a sorprendernos el próximo otoño?
J. Palau: Yo destacaría dos novelas: una magnífica de Alberto Manguel, Todos los hombres son mentirosos, maravillosamentre escrita, con muchos guiños literarios, y con una trama original, fresca, culta... . El segundo sale en septiembre, Los guardianes del libro, de Geraldine Brooks, una novela que intenta reconstruir las aventuras y desventuras de un manuscrito judío antiquísimo.
M. Borrás: Yo también voy a mencionar varios títulos... Hay un libro que rinde homenaje al amigo que se fue, al espléndido poeta José Watanabe, y es su obra reunida. También lanzaremos la poesía reunida, para que la disfrute, de Muñoz Rojas, y después, insistiendo en otro de nuestros muertos recientes, Mario Rigoli Stern: aunque no he vendido nada de sus libros anteriores, voy a publicar un libro delicioso, no muy extenso, que se llama Estaciones.
¿Y qué libros les van a acompañar estas vacaciones?
M. Borrás: Voy a tener pocas vacaciones, pero aunque en estas fechas evito leer profesionalmente, me van a acompañar alguno de los originales que tengo pendientes de lectura, sobre todo de gente muy amiga. También me llevaré, como siempre, alguno de mis libros de cabecera, como Las meditaciones de Marco Aurelio, los Ensayos de Pascal, de Montaigne, algún clásico castellano...
J. Palau: Yo me voy a llevar dos manuscritos, la Historia de España que nos está terminando Ruiz Doménech, un libro extenso, importante, que quiero leer de la cruz a la raya, y la próxima novela de Reyes Calderón. Como lectura personal y privada, los Ensayos de Montaigne.
Nuria AZANCOT
Vía El Blog del Futuro del Libro encontramos un interesantísimo post de J.A. Millán sobre las "obras huérfanas" definidas por Millán como aquellas de las que no se puede saber si tienen o no derechos vigentes, y que por tanto están en una especie de limbo legal que de facto impide su edición.
Al parecer, Google Libros está desarrollado un software para determinar la situación de las obras de Estados Unidos.
En USA,según datos de Lawrence Lessig, la situación es la siguiente:
(1) obras en el dominio público, (2) obras con copyright y en impresión, y (3) obras con copyright pero agotadas. [...] cerca del 16% de los libros están en la categoría (1); 9% en la categoría (2), y el 75% de los libros están en la categoría (3)....
Hoy 11 de julio de 2008, Telefónica saca a la venta el Iphone, del que dicen haber recibido más de 200,000 peticiones.
Vía: Soybits
se nos informa puntualmente de los movimientos de Apple para la incorporación y lectura de libros en el Iphone...
Artículo de Soybits:
Publicado por Alberto Cano - 11/07/08
En un reciente artículo hablábamos de las posibilidades del mercado literario en el mundo de los dispositivos móviles.
Hoy es el, para muchos, tan esperado día de lanzamiento del ya famoso gadget de Apple, ese juguete multimedia conocido como iPhone, en su versión 3G (conectividad mucho más rápida que el primer modelo).
Con el nuevo iPhone llega también la App Store, una tienda online dentro de iTunes dedicada a las aplicaciones para iPhone y iPod Touch, que es un iPhone sin funciones de teléfono.
Se están produciendo interesantes movimientos en este nuevo mercado. Las aplicaciones de la App Store tienen precios muy asequibles (4, 5, 9 dólares, generalmente) y al estar integradas en iTunes, la compra es muy sencilla, cargándose automáticamente en tu cuenta.
En este nuevo entorno aparecen ya varias aplicaciones orientadas al mercado literario:
Legends, del que hablámos ayer, llevará al iPhone bestsellers del New York Times a precios entre 1,99$ y 4,99$.
TextOnPhone, ofrece acceso a 30.000 libros de forma gratuita. Aquí un vídeo.
Readdle, un servicio web que permite almacenar documentos y libros para luego poder leerlos en tu iPhone.
eReader, versión para iPhone del lector de Fictionwise
Estas son las primeras aplicaciones disponibles, que no es poco para el primer día de lanzamiento. Apple espera conseguir en breve una base de diez millones de usuarios de iPhone y, teniendo en cuenta sus capacidades, es un mercado a tener en cuenta para cualquier sector.
Otro ejemplo de utilización de la red para hacer MKG.....www.ladecimasinfonia.com
La FGEE acaba de publicar el estudio interior del libro 2007. El titular:
EL SECTOR EDITORIAL VENDIÓ MÁS DE 250 MILLONES DE LIBROS, UN 9,9% MÁS, Y FACTURÓ 3.123 MILLONES DE EUROS EN 2007
Algunos datos:
Títulos editados 70.520
Ejemplares publicados 357.561.739
Tirada media por título 5.070
Títulos vivos en catálogo 369.588
Facturación (millones de euros) 3.123,17
Ejemplares vendidos 250.860.000
Vía: Soybits
Martin Varsavsky, conocido emprendedor y fundador de empresas como Jazztel o Ya.com, ha recibido un Kindle de regalo viajando por Estados Unidos, y aprovecha para grabar un vídeo mostrando su funcionamiento.
Varsavsky es fundador de Fon, empresa con la que está tratando de dar conectividad WiFi en todo el mundo.
El sistema consiste en utilizar un router especialmente preparado (la fonera) que deja parte de tu conexión abierta para que la puedan utilizar otras personas, preservando la seguridad de tu conexión privada.
Fuente: FGEE
La Federación de Gremios de Editores de España organiza todos los años, en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, un encuentro sobre la edición, para analizar la actividad editorial desde su perspectiva profesional pero también desde su perspectiva académica así como sus principales retos y oportunidades como industria cultural, en un mundo cada vez más globalizado.
El Encuentro de la UIMP se ha convertido en un evento académico inevitable en el verano de Santander y su fuerte repercusión en los medios de comunicación es probablemente la mejor tarjeta de visita del mundo del libro.
Durante tres días, se celebran debates y mesas redondas que reúnen a una amplia representación de todo el sector del libro tanto nacional como internacional, entre ellos, editores, distribuidores y libreros y también se dan cita alumnos procedentes del ámbito universitario y otros profesionales de la cultura, la educación y la economía.
Bajo la Dirección de Rosalina Díaz, Directora de Wolters Kluwer España, el XXIV Encuentro sobre la Edición, titulado Las nuevas formas de edición y su incidencia en los derechos de autores y editores, se celebrará los días 9, 10 y 11 de julio en el Palacio de la Magdalena de Santander.
Con el patrocinio del Ministerio de Cultura y del Centro Español de Derechos Reprográficos CEDRO, como en anteriores ediciones, la Universidad y la Federación trabajarán de manera conjunta en su organización.
Nos hacemos eco de un buen artículo firmado por Jordi Mustieles y publicado en soybits.
Repasando por encima los artículos publicados aquí en Soybits en los últimos meses, se distingue una conversación abierta que gira principalmente en torno a la existencia continuada de una demanda y un mercado para el libro impreso y, en consecuencia, a la supervivencia de la industria editorial tal como hoy la conocemos.
Como en cualquier debate generalizado, las posturas gravitan hacia los extremos. Algunos aseguran que hay libro para rato, como Richard Charkin, de Bloomsbury (continuará habiendo un mercado para los libros impresos durante muchísimo tiempo), o el doctor Hannes Blum de AbeBooks (los libros no van a desaparecer [los dispositivos de lectura] se encuentran muy lejos de ejercer un impacto significativo en el mundo del libro).
En el extremo opuesto están los que ya dan al libro de papel por muerto, como Jeff Gomez (print is dead), o al menos en vías de extinción, como Jeff Bezos, que compara el libro tradicional con el caballo en un mundo de automóviles (también hay gente que ama a sus caballos, pero no vas a ir montado al trabajo porque le tengas mucho cariño a tu caballo).
Entre ambos hay también quienes se sitúan en una posición intermedia y preven una situación de coexistencia en la que los editores de letra impresa conservan su negocio aunque cediendo cuota de mercado, como viene a decir Sara Nelson en un artículo reciente (siempre habrá libros que se puedan leer en píxels y otros que seguirás queriendo leer en la bañera).
¿Quién está en lo cierto, entonces? A mi modo de ver, la razón se reparte un poco entre todos. Pienso que seguirá habiendo un lugar para el libro impreso, no sé si durante muchísimo tiempo (Charkin dixit), pero al menos en un futuro previsible.
Lo que no está nada claro y seguramente deberíamos preguntarnos es qué lugar va a ser ese, quién va a ocuparlo y cuál puede ser la duración de este futuro previsible.
De un modo u otro, parece que la industria editorial está entrando en un proceso de evolución acelerada o crisis, como les ha ocurrido antes a otras industrias basadas en contenidos. (Y como bien saben todos los lectores de libros de autoayuda, la palabra crisis en chino se escribe con dos caracteres, de los que uno significa peligro y otro oportunidad.)
La situación, en efecto, es volátil. Intervienen bastantes variables, cualquiera de las cuales puede transformar el panorama de la noche a la mañana, y no me refiero solo a las estrategias de amplio alcance de Google y Amazon, la aparición de dispositivos de lectura mejorados, etc.
Centrándonos en una sola de las cinco razones por las que los libros impresos pueden desaparecer (en gran medida) del panorama editorial como indica Hodgkin, ¿cómo afectaría al mercado y a la industria que el precio final de los libros impresos se multiplicara por dos si el precio del petróleo mantiene su escalada al ritmo actual? ¿Y si se multiplica por cuatro? ¿Qué incremento de precios puede soportar el mercado antes de verse abocado a una reestructuración radical?
No; en estos momentos no hay nada que nos permita afirmar que el libro en papel va a desaparecer. En cambio, todo lo que vemos nos induce a suponer que el sector del libro tradicional va a experimentar cambios profundos y probablemente súbitos una vez que se alcance el tipping point, cambios seguramente traumáticos para algunos, que transformarán radicalmente el estado de la industria.
Por otra parte, mientras las editoriales tradicionales afrontan este panorama o se niegan a afrontarlo, ya han empezado a aparecer editoriales nativas de Internet, adaptadas genéticamente al nuevo entorno. La reciente iniciativa de Libro de Notas, en España, podría ser un ejemplo entre otros.
Para este tipo de editoriales (¿podemos llamarlas e-ditoriales?) no existe la cuestión digital, porque ya son digitales ellas mismas; no han de convertir ningún modelo de negocio, porque ya se basan en modelos nuevos. Conocen Internet, saben cómo funciona y se mueven en red como pez en el agua: esta es su ventaja competitiva.
Es de suponer que muchas de estas iniciativas fracasarán, porque todavía están explorando modelos de negocio, pero es evidente que, en términos generales, la evolución las favorece. Son la especie nueva y más adaptada.
Podemos prever, entonces, una división significativa del sector editorial: por una parte, un sector tradicional sometido a grandes tensiones en el umbral del cambio y por otra un sector emergente que busca sus caminos, los dos afectados por la incertidumbre.
Cada sector atiende a su propio mercado lector, que no es exactamente el mismo en ambos casos. Sin embargo, estos dos mercados se solapan y es muy previsible que cada vez lo hagan más, con lo que pronto veremos editoriales tradicionales y editoriales de internet compitiendo con distintas armas por un mismo público, por unos mismos lectores dispuestos a pagar por leer.
En esta partida, el bando de los nuevos tiene la ventaja evolutiva. Por su parte, los de toda la vida tienen a su disposición importantes recursos tangibles e intangibles; un capital de conocimientos y relaciones que puede resultar muy poderoso.
Lo que se deduce en último término es lo que ya sabíamos antes de empezar: quienes estén mejor preparados navegarán el futuro con mayor facilidad y mayores posibilidades de éxito.
¿Cómo prepararse para estos cambios? ¿Qué plazos sería razonable considerar en nuestros planes? Plantearse estas preguntas es parte de la tarea de los editores de hoy, y costaría entender que ninguna empresa editorial pretendiera esquivarla.
Vía: ADN
Encontramos un completo artículo, firmado por Cristina Castillón, sobre el ya recurrente pero sin duda actual tema del futuro del libro o libro del futuro:
Internet revoluciona la industria editorial. iPods de letras donde caben 200 títulos, estrategias de promoción online, autoedición, bibliotecas virtuales y hasta novelas escritas para leer en el móvil. Todo convive con el inmortal tomo de tinta, papel y tapa dura en la nueva edad del libro.
Cuando llegó a nuestro país Harry Potter y las reliquias de la muerte, la última entrega de J. K. Rowling, la mayoría de jóvenes fans de la saga hacía meses que conocían su desenlace. Gracias a internet, descargaron el PDF de la novela, tanto en inglés como en castellano (traducida por los propios usuarios).
Aunque la velocidad respecto a las industrias del cine y de la música es mucho menor, el sector editorial se transforma poco a poco a raíz de las nuevas tecnologías y el poder de la red.
El libro electrónico Aunque aún no se comercialice en nuestro país de forma masiva, el libro electrónico o ebook inauguró en 2007 un nuevo nicho editorial. Según datos del Ministerio de Cultura, la edición electrónica tuvo un incremento del 88,2% durante el año pasado y la producción online alcanzó cerca de 7.500 ejemplares. Eso sí, frente a 75.000 títulos en papel.
El libro tradicional es omnipresente y parece invencible. Sin embargo, se vislumbran algunas fisuras. En Estados Unidos, Amazon facturó más de 100 millones de dólares en 2007 tras la llegada al mercado de Kindle, el formato de ebook más desarrollado.
Amazon, pionera, se inició en 1995 en la venta de libros digitales: más baratos gracias a su bajo coste de producción. En formatos aún prehistóricos, abría nuevos caminos ala distribución y transformaba la tradicional cadena del libro. José María García Jiménez, director comercial de Publidisa, empresa especializada en servicios web para la industria editorial, apunta que "los editores deben pensar de forma global para llegar a todos sus potenciales lectores independientemente del sitio del mundo en el que se encuentren". El libro ya tiene mercado global.
Nuevos formatos
Ante nuevos soportes, la estructura narrativa evoluciona. Un claro ejemplo de ello son las novelas por entregas para teléfonos móviles. En Japón, las keitai shosetsu, escritas por autores amateur con un lenguaje sencillo y sobre historias cotidianas, arrasan. Uno de los hype de 2007, Love Sky, alcanzó 1,3 millones de descargas.
Además, Stephen King, Paulo Coelho o Alberto Vázquez-Figueroa cuelgan su obra en inter-net. Para algunos editores, como Luis de Solano, de Libros del Asteroide, "no son más que ejercicios de autopromoción"; para otros, como el vicepresidente del Gremio de Editores de Cataluña, Julià Viñuales, abre un debate sobre los derechos de autor. "Cuanta más tecnología, más piratería. No podemos oponernos a la tecnología, pero podemos aligerar sus efectos negativos con mecanismos como el canon digital", argumentaba en el Congreso de la Unión Internacional de Editores, en Seúl.
Promoción online
Hasta ahora la portada y contraportada eran la mejor y única carta de presentación de un libro. Sin embargo, ya no es suficiente. Los trailers de libros, los juegos online, las microsites dedicadas al libro o los concursos en la red han revolucionado la promoción editorial.
"La web 2.0 ha abierto nuevas vías de acceso a actuales y nuevos lectores. Vías bidireccionales", explica Santos Palazzi, responsable del área Mass Market del grupo Planeta. La editorial acaba de lanzar al mercado La dama azul, de Javier Sierra, con un audioblog (los lectores llaman a un teléfono, en el que pueden dejar mensajes, y el mismo autor les habla sobre la novela).
Asimismo, recuerda Palazzi, "la irrupción de redes sociales como MySpace o Facebook favorecen las recomendaciones y las críticas individuales". El tradicional boca-oreja. Otro ejemplo: en mayo, la editorial estadounidense Harper Collins ponía en marcha la web Authonomy, donde autores noveles publican un capítulo de sus obra y reciben comentarios de los lectores.
Autoedición
Cualquiera puede editar, compartir y comercializar a un precio asequible una primera novela, un álbum de fotos o una tesis doctoral en una web de autoedición. Gracias a la tecnología Print On Demand (POD) -impresión bajo demanda el coste es mínimo y desaparecen los intermediarios. Los beneficios de venta se reparten 80 % para el autor y 20 % para la empresa de autoedición.
A nivel internacional, el pasado mayo la plataforma online Blurb se alzó con el Web by Award, uno de los galardones más prestigiosos de internet, ala mejor web de servicios. Blurb publicó en 2007 más de 90.000 títulos. Para el editor De Solano, se está operando un cambio pero a pasos pequeños. "Está variando la forma en la que los lectores obtienen información sobre los libros y la calidad de esa información, pero no la forma de comprarlos ni de leerlos", afirma.
Open access
En 1971, Michael Hart lideraba el Proyecto Gutenberg, para la digitalización y gratuidad de los libros. Tres décadas después, la iniciativa Google Book Research persigue indexarlos. Gracias al open access (acceso gratuito), nace el proyecto de una Biblioteca Universal Virtual.
En España, la biblioteca virtual Miguel de Cervantes ha superado este junio el medio millón de visitas mensuales. Y la Biblioteca Nacional acaba de recibir una inyección de fondos para continuar con la digitalización de su fondo bibliográfico. "La Biblioteca Nacional democratiza la cultura y la investigación. Cualquier persona con internet tendrá acceso aun servicio público constante, libre y gratuito", explican desde la dirección técnica de la institución.
No obstante, nada de esto tendrá sentido si, como anunció en febrero el informe Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2007 de la Federación de Gremios de Editores, el 43 % de la población no lee nunca o casi nunca.
PIONERA
"No desbancará al libro, convivirán"
Manejable y cómodo. La directora editorial de Seix Barral, Helena Ramírez, utiliza su libro electrónico, en este caso el Kindle, de Amazon, en el trabajo. "Leo los manuscritos originales que me mandan los autores". Así ahorra en impresiones y evita tener que cargar con pesados tacos de hojas. "Aunque este modelo te permite hacer notas, no puedes escribir en la pantalla", se queja. Reconoce que "son modelos prehistóricos". A nivel personal: "No me descargo libros ni compro en Amazon. De momento, prefiero el papel". Y añade: "La gente que lee un par de libros al año no se tirará al libro electrónico". Pero para el lector habitual, "puede ser una opción compatible". "No desbancará al libro, convivirán", concluye Ramírez.
DECONSTRUYENDO EL KINDLE
La pantalla inteligente: como si fuera papel
El ebook posee una pantalla de tinta electrónica de 15 centímetros y una resolución de 600 x 800 píxeles. Hay posibilidad de ampliar la fuente. La lectura es fluida y cómoda: la pantalla refleja las letras como si fuera papel. Permite anotaciones al margen e incorpora diccionario y traductor.
Autónomo
No hay que sincronizarlo con un ordenador. Se conecta a internet, para descargar libros, prensa, blogs o acceder a Wikipedia, a alta velocidad de forma inalámbrica. De momento, Amazon paga la factura. La web cuenta con más de 130.000 títulos a 9,99 dólares. En la memoria del ebook caben más de 200 títulos(18 5 MB). La batería dura entre un día y una semana.
Soportes en evolución
El precio del Kindle, de Amazon, ronda los 400 dólares. Apareció en el mercado en 2007 y convive con el Reader, de Sony (en la foto).Ambos dominan el mercado por poseer conexión inalámbrica y ser independientes del ordenador. Los primeros ebooks vieron la luz en 1998 y una década después IBM desarrolla paralelamente avanzadas pantallas flexibles.
Vía: Ediciona
Recibimos una interesante información publicada en Le Mond a propósito de la salud del libro en Francia.
Leemos en el diario Le Monde que la cifra de negocios del sector editorial francés ha registrado en 2007 un crecimiento del 3.5 % con respecto al año anterior. Según el artículo titulado La buena salud relativa del libro, el año pasado se vendieron en Francia 486 millones de ejemplares y se publicaron 75000 títulos: 37000 novedades y 38000 reimpresiones.
Sin embargo, todo parece indicar que en Francia el sector del libro sigue siendo económicamente frágil. Además de los ataques que está sufriendo la política del precio fijo, los editores son acusados de desperdiciar demasiado papel y de vender los libros a un costo demasiado alto, por lo cual el Syndicat national de lédition (SNE) ha decidido revelar sus estimaciones: 80 millones de ejemplares son destruidos cada año, de los cuales 50 corresponden a devoluciones hechas por las librerías a los editores y los 30 restantes corresponden al descatalogamiento de los stocks.
Vía: El blog del Futuro del Libro
¿Sabían que la media de ventas para una revista es del 30%? [...] Esto significa que el 70% de todas las revistas impresas se limitan a esperar en la estantería en su camino hacia el cubo de basura o planta de reciclado. Tanto tiempo, trabajo y energía sólo para acabar como basura.
Estas palabras son de Derek Powazek, el creador del sitio de impresión bajo demanda de revistas MagCloud (sí, el "Lulu de las revistas", como dice If:Book, a través del que me entero).
Se trata de un nuevo proyecto desarrollado por los Laboratorios HP y que incide en un sector, el de las revistas, en el que el porcentaje de invendidos sobre la producción es mayor aún que en el del libro. MagCloud recibe un PDF del editor y gestiona la impresión bajo pedido con la tecnología Indigo de HP. También se ocupa de las ventas de números y de las suscripciones: a diferencia de los libros, las revistas inscriben su continuidad en el tiempo. El papel es de más de 200 gr y las cubiertas son satinadas. en resumen: una auténtica revista. Al igual que ocurre con otros proyectos de impresión bajo demanda, el servicio es gratuito para los editores de la revista, y el sitio se queda con un porcentaje sobre las ventas.
Como resume If:Book, el mercado de servicios de impresión bajo demanda se va especializando: Lulu para libros, MagCloud para revistas y Moo (radicada en Londres, pero que acaba de abrir su sitio en español) para etiquetas, adhesivos, etc.