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Internet 2.0: ¿Vuelve la "Burbuja"?

Internet 2.0: ¿Vuelve la "Burbuja"?

Michael Dell, fundador de Dell Computers, lo expresó claramente en plena burbuja de Internet: "dejemos clara una cosa. si coges un negocio que es un mal negocio y lo pones on-line, seguirá siendo un mal negocio; sólo que ahora será un mal negocio on-line".
Internet es más grande desde "la Burbuja" y YouTube es una muestra de ello.

A YouTube le comienzan a salir novias. La multinacional Google ha puesto sus ojos en esta perla de la Red, una página especializada en vídeos que, en poco más de un año, ha conseguido dominar este sector en Internet. Durante un viaje a Brasil, Vinton Cerf, padre de Internet y vicepresidente de Google, mostró en el transcurso de un encuentro entre periodistas el interés de su empresa por YouTube, una adquisición que podría revolucionar este mercado multimedia en Internet.
Según la página brasileña IDG Now, Cerf afirmó que habría una “posibilidad” de que Google compre a esta página de vídeos. “Sí, es posible su adquisición si se dan las condiciones”, dijo el directivo, que también negó que ya hayan comenzado las negociaciones entre ambas partes. Pese a su éxito, YouTube no es el prototipo de empresa de Google. El buscador está “menos interesado en generar contenidos que en indexarlos”. La web de vídeos es una gran acumuladora de vídeos, la mayor parte caseros y enviados de forma altruista por sus propios autores.
YouTube se ha convertido en menos de un año en una máquina de hacer dinero. Fundada en febrero de 2005, es uno de los sitios más buscados de la Red. Creada por dos veinteañeros, Steve Chen y Chad Hurley, se trata de una empresa para “mirar y compartir vídeos originales de todo el mundo a través de Internet”. Esta web, que ha hecho negocio gracias al boca a boca, recibe alrededor de 20.000 vídeos al día, según sus impulsores, de los que una gran parte se colocan en su escaparate. Además, es visitado por más de 15 millones de internautas cada jornada.
Su facilidad de su uso y acceso han colocado a YouTube en los primeros puestos de todos los ranking, muy por encima de rivales más consolidados. De acuerdo con un estudio reciente realizado por Hitwise, esta web acaparó un 42,94% del mercado del vídeo. Le siguen de lejos MySpace Video, con un 24,22%; Yahoo Video Search, con un 9,58%; MSN Video Search, con un 9,21%; y Google Video Search, con un 6,48%. Además, este informe constata que YouTube ha crecido alrededor de un 160% en los últimos tres meses.
El fenómeno de YouTube y el interés de Google no resulta nuevo en un mercado tan competitivo como el de las nuevas tecnologías. En septiembre de 2005, eBay, en una jugada maestra, adquirió Skype, dedicada a las llamadas telefónicas en las Red, por 2.600 millones de dólares. Skype era una empresa innovadora que en poco tiempo había triunfado gracias a la pericia de dos jóvenes escandinavos, mientras que eBay es un gigante de las subastas en la Red totalmente consolidado. El boom no ha llegado a su fin.

Isabel Aguilera: "Google acabará con las bibliotecas"

Isabel Aguilera: "Google acabará con las bibliotecas"

"Desaparecerán las bibliotecas”. Estas declaraciones de Isabel Aguilera, directora de Google España, son absolutamente demoledoras.
La cuestión es si es una visión más o menos realista. O tal vez si lo que realmente quiere decir es:: "google ya se está convirtiendo en la nueva biblioteca mundial". Las pruebas son más que evidentes.


La guerra larvada entre las instituciones en las que se organiza el mundo del libro y el buscador de la Red por excelencia se ha acentuado desde que este último anunciara la puesta en marcha de Google Booksearch, un servicio en el que, entre otros puntos de conflicto con los editores, se promete poner en línea numerosos fondos de bibliotecas.

En todo caso, el enfrentamiento revela la diferencia de perspectiva entre dos sectores, el del papel y el de la Red, que apuestan por opciones diferentes de negocio, lo que les hace encarar el futuro con estrategias muy distintas, entre las que no parece haber puntos de conexión. De hecho, ambos se miran con resquemor y un punto de desdén. Unas declaraciones como las de la directora de Google España son recibidas en el sector del libro con una sonrisa de menosprecio, donde nadie espera a medio plazo que las bibliotecas pierdan influencia. Más al contrario, si hay alguna apuesta ineludible para los editores es la necesidad de aumentar tanto el número de bibliotecas como sus fondos.

Para María Jaúdenes, subdirectora general de Bibliotecas de la Comunidad de Madrid, “debe tenerse en cuenta que, en el caso de las bibliotecas públicas, no sólo se ofrecen servicios de lectura, sino que también se garantiza el acceso a la información a los ciudadanos. En ese sentido, esa función social de las bibliotecas públicas –en Madrid, por ejemplo, son un motor de integración- se verá reforzada en los próximos años y cada vez va a tener mayor protagonismo como servicio para la comunidad, por lo que me parece muy difícil que desaparezcan a medio plazo”.

El librero y blogger de referencia en el sector editorial Roger Michelena, tampoco vaticina su ocaso. “Cada vez hay mas y mejores bibliotecas creándose en todos los países (lo más reciente, en México). Lo que sí harán será mutar sus contenidos”.

Según Bernardo Hernández, director de marketing de Google España, las palabras de Aguilera fueron malentendidas. “Nuestro servicio de Google Booksearch pretende potenciar la lectura, especialmente a través de las bibliotecas. Estimamos que un 85% de los libros están descatalogados, es decir, las editoriales ya no publican ediciones de esos libros, que ya sólo pueden encontrarse en bibliotecas. A través de Google Booksearch queremos dar visibilidad a todas estas obras, ahora escondidas en las estanterías. Las bibliotecas podrán dar mucha más visibilidad a sus libros a través de programas de digitalización”.

Desde esa perspectiva, hay coincidencia. Ambos sectores perciben ventajas en la digitalización. Para Bernardo Hernández, las principales son “la ubicuidad, ya que permite el acceso a la información desde cualquier sitio conectado a Internet; el almacenamiento, porque así se pueden almacenar grandes cantidades de información a bajo precio; actualización a tiempo real, pues se puede cambiar cuanto se quiera cuando se quiera; y multisoporte, ya que permite que se muestre la información en cualquier soporte digital. Para el mundo del libro es una revolución tan importante como pudo haber sido la imprenta”.

Pero no todos son tan entusiastas como el director de marketing de Google. Para María Jaúdenes, “las bibliotecas no pueden dar la espalda a su tiempo, porque eso sí que sería su final. En ese sentido, hay una tarea de digitalización emprendida que continuará en los próximos años. Y, en cuanto a los fondos, si hay producción editorial en soporte digital, estará en las bibliotecas.

¿Es creíble la información de Internet?

En todo caso, este asunto retrata en buena medida las diferencias de posicionamiento respecto a las posibilidades de lo digital, que configuran una tensión nada disimulada. En cierta medida, porque el sector del libro percibe a las empresas de Internet como intrusos en un campo que les era exclusivo. Pero ¿ha llevado eso a una oposición recrudecida? “No lo creo”, responde María Jaúdenes “Sólo habrá enfrentamiento si colisionan derechos de propiedad intelectual. En otro caso, hay espacio para todos”

En esto coincide Bernardo Hernández, aun cuando su visión provenga de un lugar opuesto. “Es más ruido que nueces, no creo que haya tal oposición. Google ya tiene más de 12.000 editoriales que utilizan Internet para distribuir sus libros. Ellos venden más y la cultura se promociona en general. No hay oposición. Lo que hay es la resistencia normal a la adopción de las nuevas tecnologías. Estamos convencidos de que, en cuanto se conozcan los detalles específicos del programa, muchos más editores querrán participar. Bien gestionado, es un canal de distribución muy efectivo para ellos. El problema están siendo los malentendidos que unos pocos están creando”.

Para Roger Michelena, “esta paranoia de la sociedad editorial (editores, libreros, distribuidores y algunos autores), síndrome de la ansiedad informática , quizás se deba a puntos muy específicos en los que el libro no puede competir para ofrecer información, omnipresencia, ubicuidad, velocidad, inmaterialidad, intemporalidad e innovación. Otra y no menos importante, por lo menos en nuestros países (al otro lado del charco ) es el miedo al cambio: aún contamos con librerías sin computadoras, libreros sin correo electrónico, editoriales que usan fax, eslabones de la cadena en donde la tecnología no entra. Aunque el punto más crucial podría leerse en la verosimilitud de la información: podemos confiar en la Enciclopedia Espasa, sabemos quiénes son los académicos que la sustentan, mientras en Internet (caso wikipedia) no todo lo que leemos tiene un sustento claro y ubicable”.

Cambios en la industria musical y, también, en la del libro

Cambios en la industria musical y, también, en la del libro

Vía: Con Valor
Encuentro este interesante artículo publicado en Telos.
Sistemas P2P Vs. Copyright. Para leer, comprender y estudiar posibles paralelismos con la industria editorial.
Hace ya algunos años que se detectaron los primeros libros ilegales en los sistemas P2P. Pero el tema aún continúa siendo novedad.

China busca libros a través de Google Book Search

China busca libros a través de Google Book Search

China sí cree en el buscador de libros de Google.
Como dice un viejo proverbio chino: Si el problema tiene solución, ¿para qué preocuparse?. Pues eso, no inventemos google por que ya existe.


EFE
PEKÍN.- El buscador estadounidense Google prepara una nueva arma para enganchar a los 111 millones de internautas chinos, un rastreador de libros en la web con el que pretende ganar a su competidor Baidu, el servidor más usado en China, recoge la agencia Xinhua.

Con este objetivo, la firma estadounidense ha firmado varios acuerdos de cooperación con cuatro importantes editoriales del país asiático, cuyos libros podrán ser buscados a través de la nueva herramienta.

Además, proporcionará enlaces de búsqueda y libre acceso a un fragmento de cada una de las obras colgadas, aunque para leer el contenido completo habrá que pagar, dijo el vicepresidente de Google Kai-fu Lee.

Añadió que la compañía tiene también previsto participar en la producción de publicaciones digitales.

A diferencia de Google, Baidu nutre su buscador de libros en la Red, que cuenta con 15 millones de volúmenes, mediante los acuerdos que mantiene con varias bibliotecas, entre ellas la Nacional de Ciencias, la mayor especializada del país.

Entre Google y Baidu acumulan el 90% de las búsquedas de los internautas chinos, seguidos a mucha distancia por Yahoo!, con menos del 5% de cuota de mercado.

El 60% de la población española no accede a Internet

El 60% de la población española no accede a Internet

Un estudio de la Fundación France Telecom cuantifica que España tiene 12 millones de internautas y que el 60% de la población no ha accedido nunca a la Red, una cifra que está por debajo de la media europea y alejada de los datos de los países nórdicos. De esos 12 millones de internautas, el 80% tiene menos de 44 años.

El gerente de esta fundación, José Manuel Cerezo, adelantó ayer en Logroño algunos datos del estudio IeEspaña 2006 (en pdf). Cerezo dio a conocer las líneas generales del trabajo durante el curso de verano de la UNED Ciberaprendizaje en la sociedad del conocimiento, que se celebra en la capital riojana durante esta semana.

France Telecom ha realizado este trabajo, por sexto año consecutivo, a través del análisis de páginas web, encuestas, datos propios e indicadores de instituciones nacionales e internacionales.

La base sobre la que se ha establecido ese índice es la de que "en España la sociedad de la información avanza, pero de forma más lenta de lo que sería de desear", señaló el experto, ya que se mantiene una diferencia con el resto de países europeos, sobre todo los nórdicos, "en aspectos como el acceso a Internet, equipamientos de ordenador y comercio electrónico".

En materia de comercio electrónico "sí estamos muy retrasados", aseguró Cerezo. El aspecto más positivo para España es el del desarrollo de la banda ancha, "donde superamos la media europea, ya que un 60% de los internautas la usa para conectarse porque quien accede a la Red le encuentra utilidad y se queda en ella".

Sin embargo, admitió que este dato pierde relevancia "porque hay mucha población sin acceso online -alrededor del 60% de los españoles-, mientras que los internautas (quienes se han conectado al menos en los últimos tres meses) son 12 millones de españoles.

Estos datos contrastan con las cifras de acceso a Internet en Suecia, Finlandia o Dinamarca, donde se supera el 60 %de la población. Y también con la penetración de la telefonía móvil en España, ya que un 75% de la población accede a ella.

"El ciclo de muchos libros es muy corto. En Internet pueden ser eternos"

"El ciclo de muchos libros es muy corto. En Internet pueden ser eternos"

El director de Marketing y Producto de Google España, Bernardo Hernández (Salamanca, 1970), puso ayer en Santander el contrapunto a los temores del mundo editorial sobre los buscadores de libros en Internet. Google Book Search tiene previsto colgar en Internet 15 millones de obras procedentes de bibliotecas de Estados Unidos y de la Universidad de Oxford, por lo que se enfrenta a una denuncia del grupo editorial francés La Martinière por "copia" y "ataque al derecho de propiedad intelectual".

"Las nuevas tecnologías generan miedo porque tienen un poder tremendo. La ubicuidad de Internet, la información que puedes mover, las masas a las que puedes llegar provocan temor. Nosotros queremos acabar con el miedo con información, para que la gente pueda convertir Internet en un aliado. Necesitamos tiempo para explicar las innovaciones".

Hernández explicó que Google trabaja con más de 12.000 editores en todo el mundo. "No apostamos por acabar con la intermediación. Trabajamos con editores", subrayó. La legislación estadounidense permite reproducir los libros de las bibliotecas. "Google reprodujo con permiso de las bibliotecas parte de los libros, no la obra en su totalidad", precisó. "Hacerlo es perfectamente legal en Estados Unidos pero, a petición del editor o del autor, se retira su contenido. Cuando Google era pequeña podría haberlo hecho mal, pero ahora es una empresa escrupulosa con el respeto a la ley y a los derechos de propiedad intelectual". Hernández recordó que existe una página disponible en Internet para pedir la retirada de los libros que se desee. "Cuando Gallimard lo solicitó, Google eliminó la digitalización de sus libros". Google no cobra por el acceso a los libros, pero la actividad genera unos ingresos por publicidad o impresión. "Entre el 70% y el 80% del dinero recaudado por Google se lo lleva el editor", aseguró.

El responsable de Google España cree que no es necesario un nuevo perfil de profesional de la edición para que los dos sectores puedan congeniar. "Los editores actuales saben mucho de libros y lo único que hace falta es que aprovechen la nueva oportunidad. El papel e Internet van a convivir; entre todos tenemos que trabajar para rentabilizarlo a través de Internet. Cuando los viejos editores descubren sus posibilidades, se convierten a Internet".

Hernández departía ayer con los participantes en el Encuentro sobre la Edición dispuesto a no escatimar energías para eliminar recelos. "El buscador de libros en Internet es una herramienta de mercadotecnia fabulosa, permite que el libro sea descubierto", defendió. Destacó, además, que la publicación digital reduce costes respecto a la edición en papel, minimizando el riesgo económico de los editores. "Hay libros que no se venden bien, pero hay partes que pueden ser interesantes para personas concretas. Para eso existe el print on demand, la impresión por demanda, para comprar por capítulos".

Google defiende que su oferta tiene la virtud de alargar la vida de los libros. "El ciclo de muchos libros es muy corto. Las editoriales descatalogan los títulos que no resultan rentables. ¿Por qué van a dejar de existir? En Internet pueden ser eternos". Por el momento, el tráfico de búsqueda de libros representa una proporción muy pequeña dentro de la inmensidad de consultas de Google. "Queremos integrarlo, que todos los resultados de lo que está en la web y lo que está en los libros puedan encontrarse a la vez".

Dos catedráticos aseguran que el profesorado español siente 'rechazo' por las nuevas tecnologías

Dos catedráticos aseguran que el profesorado español siente 'rechazo' por las nuevas tecnologías

Los catedráticos Santiago Romero y Manuel Area lamentaron hoy en Santander que 'en parte' los profesores españoles todavía sienten 'cierto rechazo' ante la introducción y la utilización generalizada de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en los centros escolares ya que, en general, el colectivo docente 'tiene dificultades para innovar y desarrollar modelos educativos más vinculados con las nuevas tecnologías'.

Ambos hicieron estas afirmaciones en la rueda de prensa de presentación del curso de 'Introducción temprana a las TIC. Estrategias para educar en un uso responsable', que se desarrolla estos días en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y que dirige el propio Romero.

Este catedrático de la Universidad de Sevilla y decano de la Facultad de Ciencias de la Educación recalcó que 'tarde o temprano' las nuevas tecnologías llevarán 'a un cambio de la escuela' de modo que el papel del profesor resultará 'totalmente diferente' de lo que es ahora.

A sus ojos, esta circunstancia conllevará modificaciones metodológicas que se traducirán en 'cómo enseñar, y qué competencias tendrán los profesores y los alumnos'. 'El docente deberá de ser más colaborador, y la enseñanza deberá ser mucho más activa', dijo.

Sin embargo, según aseveró Romero, en este contexto 'en un gran porcentaje del profesorado aún hay rechazo a las nuevas tecnologías', algo que 'hay que entender' dado que 'los cambios no pueden hacerse de forma brusca' y 'poco a poco se irán introduciendo'.

Por su parte, en relación con esta idea, el catedrático de Didáctica Manuel Area opinó que, para los docentes, las 'dificultades' no están 'en la declaración de cómo debe ser la educación', sino más bien 'en llevar esto a la práctica' y 'generalizarlo'.

Para paliar esta situación Area abogó por fomentar la formación inicial del profesorado en las universidades y desde los departamentos de Educación de las distintas Comunidades Autónomas, así como el impulso a las experiencias y proyectos innovadores en el campo de las TIC llevados a cabo por docentes.

Preguntado por los periodistas, este catedrático indicó que en los últimos años todas las administraciones educativas de España están realizando 'un importante esfuerzo económico' para la dotación de recursos informáticos a las aulas y el cableado; de forma que, a sus ojos, se ha producido un 'avance espectacular' en este campo. En cualquier caso, Area precisó que 'el problema' no es 'de ordenadores y acceso a Internet', ya que a su juicio España se acerca cada vez más a la media europea, sino 'del uso educativo que se hace de estos medios por parte de los profesores'.

NUEVA FORMA DE EVALUACIÓN

Ambos expertos coincidieron en que la penetración de las TIC en las aulas conducirá a 'una nueva forma de evaluar' que, a su entender, es lo que constituirá 'la verdadera revolución', porque las nuevas tecnologías dejarán de ser 'una herramienta de soporte' para el aprendizaje para adquirir 'un papel mucho más importante'.

En este sentido, el catedrático de Didáctica Manuel Area destacó que en este nuevo método que propiciará la utilización generalizada de las tecnologías de la información y la comunicación en los centros docentes la evaluación continua 'se consolidará'.

De este modo explicó que frente a un tipo de enseñanza 'basada en los libros de texto' y en 'el almacenamiento de datos', ahora la idea se centra en que, 'a través de Internet y las nuevas tecnologías', los alumnos lleven a cabo 'una actividad constante de búsqueda de información, análisis y construcción', que consolide el modelo de evaluación continua y 'el aprendizaje mediante la experiencia'.

El futuro del libro y el reto digital

El futuro del libro y el reto digital

Extracto del Estudio “El Futuro del Libro”.(Estudio completo en: http://www.ucm.es/info/especulo/numero5/futlibro.htm)

Joaquín Mª Aguirre Romero

Departamento de Filología Española III
Facultad de Ciencias de la Información - Universidad Complutense de Madrid
 (…) Muchos se preguntan: ¿cuál es el futuro del libro ante la llegada de esta nueva tecnología? La respuesta no es fácil, si se formula así la pregunta. Creo que no es la forma adecuada de enfrentarse a una situación de este tipo, especialmente cuando los debates se tiñen de un cierto tono melodramático, angustiado, como si fuera el fin de algo. Por el contrario, creo que es más productivo y más esclarecedor tener en cuenta las siguientes consideraciones:

    1. Cualquier sistema o soporte que contribuya a una mejora de la circulación social de la información cumple su requisito de favorecedor del florecimiento de la cultura. La digitalización combinada con las infraestructuras de redes son un nuevo y poderoso canal de distribución de la información que permitirá compartir más entre más.
    2. No debemos confundir los libros con eso que llamamos cultura. El libro es el elemento material que sirve, entre otros muchos, para hacer circular la información que constituye nuestra cultura. Esa cultura que hoy tenemos en forma de papel encuadernado puede haber pasado, como la Odisea, por un estado de oralidad, por papiros, pergaminos y papel, por voces, manuscritos e impresos. Hoy ya está en soporte digital y sigue tan fresca como hace casi tres mil años.
    3. Los nuevos soportes están permitiendo recuperar mucha información de etapas anteriores (digitalizaciones de archivos y fondos de bibliotecas) y haciéndola circular socialmente. En este sentido, muchas obras inaccesibles para la gran mayoría están a disposición de todos.
    4. ¿Cómo se verán afectados los libros?: como hemos señalado, hay muchos tipos de libros y, evidentemente, no todos se verán afectados de la misma manera. Como ya es posible apreciar en estos momentos, las obras de referencia (enciclopedias, diccionarios, etc.) son, en principio las más afectadas. Grandes volúmenes de información resultan más manejables y rentables, para el que los fabrica y para el que los utiliza, en este tipo de soportes.
    5. Quizá no sea inteligente pensar en los nuevos productos culturales desde la analogía con el libro, es decir, como rivales. La revolución digital está más allá de una rivalidad con el libro. Quizá lo que debamos hacer es plantearnos qué tipo de potencialidades creativas es capaz de desarrollar, es decir, si puede dar lugar a nuevos elementos que satisfagan nuestras necesidades culturales, por un lado, y permitan solventar aquellos problemas que las tecnologías anteriores no permitieron.
    6. El libro es un soporte que se ha ido depurando a lo largo de la historia. Este proceso de evolución lo convierte en un instrumento altamente funcional y difícil de sustituir en muchos de sus cometidos. Mientras cumpla sus funciones mejor que cualquier otro soporte, el libro se mantendrá. Será sustituido en aquellas funciones específicas en los que otro soporte obtenga resultados mejores. Así ha sido siempre.
    7. desde el punto de vista de la literatura, este concepto está muy identificado con el soporte que permitió su desarrollo social. Como señala Roger Chartier, «los autores no escriben libros; no, escriben textos que se transforman en objetos escritos, manuscritos, grabados, impresos...» [ 4 ]. Creo que la capacidad humana de elevar a un nivel expresivo cualquier elemento material, desde la arcilla a la palabra, también podrá actuar sobre estos nuevos soportes. Quizá de lo que debamos ocuparnos no sea tanto de saber cómo afectarán a la literatura, sino de buscarles un nuevo nombre o categoría.
La literatura es el arte de la palabra, no el del papel. Tanto si resuena en nuestros oídos por boca de un juglar, como si aparece en un códice iluminado a mano o sobre un papel que ha pasado por prensas, la literatura es palabra. Cada medio y soporte posee su propias características, pero no son la palabra. Sólo favorecen su difusión. Los nuevos soportes digitales también acogen la palabra y, por muy técnicos que nos puedan parecer, siempre hay detrás, en esas palabras, un ser humano queriéndose comunicar o expresar, haciéndonos llegar sus ideas y sentimientos, su palabra.

EL SUEÑO DE GUTENBERG

EL SUEÑO DE GUTENBERG

Hace ya unos años, algunos creían firmemente en la tecnología POD.Parece que el tiempo les está dando la razón.... 

La revolución digital de los libros a las puertas del siglo XXI.

Por José Antonio Suárez

La impresión sobre pedido (POD, Print On Demand, un nuevo acrónimo inglés que añadir a la larga lista de barbarismos que nos invade) promete revitalizar el mundo editorial en pocos años, y disminuir rápidamente el riesgo empresarial que supone la edición de un libro impreso. Presentado en la feria del libro de Chicago, este nuevo sistema permite imprimir en treinta segundos un libro completo, incluidas tapas a todo color, y ya está siendo utilizado por la distribuidora Ingram, la más importante de los Estados Unidos, para atender la demanda de aquellos libros que por su escasa tirada acaban en poco tiempo agotados o descatalogados, y cuya reedición resulta económicamente inviable. Diseñado para tiradas entre 500 y 15.000 ejemplares, el texto se digitaliza y almacena en el ordenador listo para ser impreso en cuanto un cliente lo solicite.Hay gente que recela de la informática o sencillamente la odia, atribuyendo la invención de los ordenadores y de Internet a una conspiración satánica, y auguran un porvenir negro, negrísimo, a la literatura, sin darse cuenta de que será la tecnología digital la que acabará salvando a la literatura de su extinción. Los almacenes de las editoriales rebosan de libros devueltos, y su interior se parece mucho a ese mastodóntico lugar que aparece al final de "En busca del arca perdida", donde todo lo que se guarda en él acaba olvidado y sepultado bajo una capa de polvo. Triste final para tantos buenos libros y sus creadores, un destino que ninguno de ellos (bueno, casi) se merece, condenados al ostracismo por las leyes del mercado y la limitación de tiradas. Un derroche de medios y dinero que, por mucho que miremos a otro lado, no podremos permitirnos mucho tiempo más. La superficie forestal, como las tiradas, también es limitada, mucho más que éstas, y al ritmo actual de devastación de extensiones arboladas, la tecnología POD no sólo será una opción a tener en cuenta, sino una necesidad impuesta por la escasez de materia prima.Algunas editoriales americanas se encuentran al borde de la ruina por culpa de los libros de tiradas de cientos de miles de ejemplares (escritos por famosos, políticos o delincuentes que venden los derechos de sus historias para un público ávido de morbo). Claro, luego se encuentran con la sorpresa de que las memorias del senador fulano o el cómo descuarticé a mis tres mujeres y me las comí con pasas, no cubren siquiera el anticipo pagado al autor. El resto de la tirada se pudre en esos almacenes. Para evitar el derroche de papel y las pérdidas, la impresión bajo demanda produce únicamente aquellos libros que van a venderse, ni uno más. No hay stocks sin vender ni desperdicio de celulosa. Se puede recurrir a la impresión tradicional si se está razonablemente seguro de que de un libro se van a vender x cientos de miles de ejemplares, como por ejemplo, el ganador de un premio literario importante que los consumidores compran por inercia o para regalar en Navidad; esos libros tienen aseguradas las ventas de antemano, pudiéndose utilizar a la tecnología POD a largo plazo, cuando las ventas disminuyan y el eco promocional desaparezca. Quizás la impresión sobre demanda no dé los resultados que se prometen desde el otro lado del charco, pero es una idea positiva que podría dinamizar el panorama literario y beneficiar a los géneros de minorías, principales víctimas de la política comercial de las grandes editoriales. Buscar un libro de tirada corta, publicado hace un par de años, es una labor ingrata y la mayoría de las veces estéril. Una vez agotada la tirada inicial no se suele reimprimir porque las escasas ventas de la primera edición no compensan económicamente una segunda. Con la impresión sobre demanda el libro jamás estaría descatalogado, su texto se encontraría permanentemente disponible, digitalizado en la distribuidora y preparado para ser impreso a razón de dos unidades por minuto. Para ediciones cortas, es un método ideal para hacerse con títulos inencontrables.No será, en cambio, el fin de las editoriales, como tampoco lo fue la aparición del ordenador, el CD-ROM o Internet. Al contrario, los editores saldrán muy beneficiados con este nuevo sistema, pudiendo diversificar su oferta al incrementar el número de títulos en catálogo, ya que se reduce drásticamente el riesgo de inversión. Si desaparecen los stocks en almacenes, desaparecen las pérdidas. Y también los saldos, así que adiós a las ferias de ocasión y a comprar libros a cuatro duros. La máquina POD imprime el libro al tiempo que recibe el pedido, no se desperdicia papel porque ejemplar que se imprime es ejemplar vendido. Editores y lectores se benefician; y esto resucitará también a pequeñas editoriales que, como tristemente recordamos todos, no tuvieron más remedio que saldar sus colecciones al encontrarse con unos restos de edición en almacén a los que no podían dar salida. Con el sistema POD, esas colecciones acabarán resurgiendo y podremos obtener cualquiera de sus títulos fácilmente. La palabra "agotado" dejará de tener sentido, habrá un ejemplar dispuesto a ser impreso cuando el cliente lo solicite.Si bien la impresión bajo demanda es una ingeniosa aplicación de la tecnología ya existente al mundo editorial, no es ésa la auténtica revolución que está a la vuelta de la esquina. Ésta ya tiene un nombre, se llama tinta electrónica y promete cambiar de un modo definitivo la cultura del papel. Para aclarar dudas al lector, no me estoy refiriendo a los e-books, pantallas portátiles de cristal líquido diseñadas para leer textos. El e-book, al igual que la impresión bajo demanda, aplica la tecnología existente a usos concretos, pero no resuelve importantes inconvenientes que tiene el texto digital frente al impreso. La pantalla no posee la misma nitidez que un libro; además, emite luz y tiene una autonomía escasa. Todos estos inconvenientes acabarán frenando la expansión del e-book, que al poco de nacer se ha convertido en un producto tecnológicamente desfasado.La tinta electrónica no está basada en el cristal líquido, sino que representa una innovación real que va a revolucionar el mundo de la información. Su secreto consiste en un nuevo material llamado Gyricon, unas microesferas blancas y negras que al paso de una corriente eléctrica giran para componer el texto. Una lámina de material flexible de tres milímetros de espesor contiene las microesferas, que pueden girar tantas veces se desee y así componer nuevo texto o imágenes, con un consumo mínimo (se estima que dos pilas alcalinas son suficientes para mantenerla durante meses).Las ventajas de esta nueva tecnología son evidentes. No habrá que comprar los periódicos en el quiosco: con un único ejemplar hecho de papel electrónico, se renovará su contenido diariamente mediante radiofrecuencia. Un solo libro electrónico bastará para leer en alta calidad, y con un amplio rango de autonomía, cualquier obra cuyo contenido esté previamente digitalizado. Teniendo en cuenta la cantidad de libros y publicaciones cuyo contenido se encuentra en Internet al alcance de los lectores, la incomodidad de leer textos largos en la pantalla del ordenador desaparecerá, sin necesidad de esquilmar nuestros bosques.Se prevé que los primeros libros de papel electrónico estén en el mercado dentro de dos o tres años. Hasta entonces, habrá que tener paciencia. La tecnología que nos legó Gutenberg (y de la que es heredera la tinta electrónica) nos acompañará todavía durante un largo trecho antes de desaparecer. 

Nuevas tecnologías, nuevos lectores

Nuevas tecnologías, nuevos lectores

Extracto del artículo de Javier Celaya que publica www.dosdoce.com 

Artículo íntegro en: http://www.dosdoce.com/pagina_nueva_329.htm

Nuevas tecnologías, nuevos lectores:
Cómo fomentar la lectura y la escritura a través de los blogs
Javier Celaya

…..A finales del año 1994 existían en España tan sólo 21.000 ordenadores en el ámbito académico, apenas 12 ordenadores personales estaban conectados a la Red y cerca de 200 empresas españolas contaban con correo electrónico[1].  En apenas una década, esta situación ha cambiado radicalmente. Hoy en día, Internet está en todas partes, y pocos tienen dudas de que este nuevo medio de información y comunicación será uno de los principales canales para atraer a nuevos lectores,  para fomentar la lectura y la escritura entre las nuevas generaciones y  para descubrir autores y nuevas formas de creación artística. Con la irrupción de las nuevas tecnologías en nuestras vidas, los hábitos de consumo cultural están experimentando una transformación histórica: compramos y recomendamos libros a través de la Red, leemos todo tipo de revistas digitales,  nuestros jóvenes escriben más que nunca en foros, chats, blogs,  etc.  Los nuevos medios de comunicación en formato digital se multiplican a una velocidad de vértigo. Según el estudio Cibermedios (Comunicación Social Ediciones, 2005),  existen en España cerca de 1.300 publicaciones digitales y los últimos datos del último Estudio General de Medios (EGM–Abril 2006) indican que estas publicaciones digitales son leídas a diario por ocho millones de lectores diarios, un 21,7% de la población.  Los lectores de medios digitales crecen en todas las franjas de edad, pero especialmente entre los más jóvenes. Los internautas de 14 a 19 años suben del 38,9 al 41,2% de la población, y navegan el 39,7% de los de 20 a 24 años, 38% en la anterior ola.Sin embargo, la mayoría de los profesionales del sector del libro -editores, libreros, bibliotecarios, profesores, Ministerios y Consejerías de Cultura, entre otros-, no se sienten muy cómodos con la incorporación de las nuevas tecnologías en los planes de fomento de la lectura. Según la Revista Delibros, cerca de un centenar de personas asistieron a las jornadas "Reimaginado la lectura", que tuvieron lugar el pasado mes de abril en la Casa de América de Madrid, pero de todos ellos tan sólo dos eran editores y tres eran libreros.  Esta baja representación demuestra su escasa implicación e interés en el fomento de la lectura. Muchos de estos profesionales del libro no se animan a testar la eficacia de las nuevas herramientas de comunicación, como los blogs, wikis, foros, páginas de opinión agregada, entre otras, principalmente porque no saben por dónde empezar, desconocen cómo evaluar la eficacia de las mismas, ignoran quién es quién en el mundo digital y no saben cómo medir los resultados obtenidos.  

J. A. Millán: POD marcará la próxima década

J. A. Millán: POD marcará la próxima década

 ARTÍCULO PUBLICADO EN  BABELIA - 22-04-2006

PREGUNTA. ¿Cuál es el cambio más importante que ha experimentado la edición en los últimos 10 años?

RESPUESTA. El paso casi directo desde el archivo del autor o traductor al libro. Ha sido un cambio para peor porque se ha pensado que ya sobraban figuras, como el preparador de originales o el corrector, que hacían mucho por la calidad del producto final.

P. ¿Y qué cambio marcará la próxima década?

R. La impresión sobre pedido (print on demand): libros hechos al instante en máquinas expendedoras, como las de tabaco.

P. Entre los libros e Internet se van abriendo nuevos caminos. ¿Cuáles le parecen los más interesantes?

R. Amazon primero, luego Google, y después quién sabe, han introducido una variable nueva: la búsqueda en el interior de los libros. Una ayuda para quien busca algo, pero también una herramienta perfecta para quien posee el libro en papel.

P. ¿Ha cambiado la edición electrónica la definición de libro?

R. ¿Es un libro el archivo de un libro colgado en un sitio web? Lo importante es que ese libro electrónico permite buscar en su interior, y puedo acceder a él aunque haya esté descatalogado.

P. ¿Cómo ve el futuro del libro más tradicional?

R. Excelente... siempre y cuando se alíe con sistemas para ponerlo en la red. El lector dueño absoluto de una obra en texto electrónico ya es una realidad.José Antonio Millán dirigió Taurus Ediciones y ahora ejerce como editor digital en www. jamillan.com

Las Nuevas tecnologías intervienen en la cadena de valor del libro.

Las Nuevas tecnologías intervienen en la cadena de valor del libro.

Comunicación:Seguridad en la transacción de contenido por Internet: El Libro Electrónico
En el 4º Simposium Internacional de Bibliotecas Digitales (Universidad de Malaga)

Por José Mª García Jiménez. Director Comercial de Publidisa.

Introducción: las Nuevas tecnologías intervienen en la cadena de valor del libro.

Sin duda, desde que Gutemberg inventó la imprenta, el hombre ha sido incapaz de crear otro sistema mejor para hacer llegar contenido desde un autor hasta los lectores.
El formato “libro” ha prevalecido con absoluta hegemonía sobre cualquier otro intento. Además, es muy probable, que sigamos bastante tiempo más de convivencia con el libro en papel, sobre todo por esa facilidad de uso por parte del lector.
Pero también es claro, que las Nuevas Tecnologías están revolucionando la forma en que se crean, empaquetan, difunden y comercializan contenidos.
Ordenadores, Software de diseño, nuevos sistemas de producción bajo demanda, Internet como canal de comunicación, difusión y transacción mundial…., están haciendo que la distancia entre autor y lector se estreche considerablemente.

La cadena de valor del libro, en esencia, no está cambiando, pero las barreras para acceder a cada uno de los eslabones son mínimas.

Un ejemplo real de aplicación de esas nuevas tecnologías, lo encontramos en la Compañía norteamericana LULU (www.lulu.com).
En este sitio, cualquier persona puede convertirse en su propio editor, saltándose esa cadena para llegar, a través de librerías electrónicas o directamente, al lector final.
Ya no es necesario escribir un manuscrito, enviarlo a un editor para que un comité evalúe el posible interés, firmar contratos de edición, producir y almacenar miles de ejemplares. Ni siquiera es necesario entrar en la compleja maquinaria logística de la distribución física de libros. No hace falta que los libros viajen incansablemente por almacenes hasta estanterías de librerías y de vuelta hasta los almacenes, en busca de un posible lector.
Ahora cualquier persona, en cualquier parte del mundo, puede tomar su contenido, crear una maqueta profesional a través de un sencillo programa on line de diseño, ordenar la producción bajo demanda de un pequeño número de ejemplares y transformar esa maqueta en otros formatos comercializables como el ebook. Y lo que es más importante, puede situar su libro en el canal profesional on line. Puede difundirlo en los lugares de Internet que considere interesantes y venderlo en las principales librerías electrónicas del mundo. Cualquier lector podría encontrar su libro en www.amazon.com o su ebook (libro electrónico) en www.elcorteingles.com .
El autor así ha llegado desde la creación de contenido, hasta la librería y el lector, saltándose todo el “canal profesional”. Y lo ha conseguido gastando sólo unas decenas de €.
¿Nos parece suficientemente revolucionario?
Los actores que participamos del libro tenemos que adaptarnos a este nuevo escenario: comprender qué continúa teniendo valor y qué no, dónde está la oportunidad y dónde somos prescindibles.
De otra forma podríamos sufrir el mismo impacto en nuestros negocios, como ha ocurrido, por ejemplo, en el mundo de la música.